El presidente del club tucumano, Rubén Moisello, habló sobre la violencia desatada en las inmediaciones del estadio y justificó la decisión de jugar el partido porque «están dadas las condiciones, más allá del hecho policial».
La violencia parece no tener fin en el fútbol argentino: en la previa del partido entre San Martín y Belgrano en Tucumán, en el estadio la «Ciudadela» y que finalizó con la victoria del «Ciruja» por 1-0 en la jornada 33 de la Primera Nacional, un barrabrava del equipo local fue asesinado de un balazo producto de un enfrentamiento entre dos facciones.
Luego de ocurrido el hecho (antes de las 18 h, el partido empezó a las 21), de acuerdo a las fuentes policiales, el fallecido se llamaba Manuel Alejandro López, de 36 años, quien fue «reconocido por sus familiares, que llegaron al lugar de los hechos, una vez alertados de los incidentes». El simpatizante del ‘Santo’ residía «en el barrio Victoria» de la capital tucumana.
El asesinato se produjo en la intersección de las calles Frías Silva y Bolívar, a apenas tres cuadras del acceso principal al estadio de San Martín. Increíblemente, el partido se disputó igual, a pesar de que había una persona que había muerto minutos antes del partido, que era una final para los dirigidos por Pablo De Muner.
El presidente del club tucumano, Rubén Moisello, habló con naturalidad sobre la violencia desatada en las inmediaciones del estadio y justificó la decisión de jugar el partido porque «están dadas las condiciones, más allá de este hecho policial», declaró en diálogo con D Sports.
«Nada justifica perder una vida. La policía determinará cómo sucedió y quiénes son los responsables. Nos garantizaron que el partido se pueda jugar con normalidad», amplió con total naturalidad el máximo dirigente de San Martín.
Moisello remarcó constantemente la necesidad de disputar el encuentro de su club ante el líder del campeonato «no porque sea más importante que una vida. Duele y te quita la energía, pero hemos preparado una gran fiesta para hoy» expresó el mandamás del «Ciruja».

La balacera se habría dado en el marco de un enfrentamiento entre dos sectores de la barra: el núcleo conocido como el «Del Camión» y «Los de Barrio Oeste 2», según puntualizaron las fuentes consultadas.
Hace algunas semanas, en un partido entre San Martín y Atlanta en Tucumán, dirigentes del «Bohemio» había sido atacados por barras del equipo local mientras almorzaban en la previa del partido. Afortunadamente, en esa oportunidad, solo hubo heridos leves.
El conjunto de De Muner quedó segundo en el campeonato de la Primera Nacional luego del triunfo por la mínima con el gol de Juan Miritello. En 32 partidos, cosechó 59 puntos y quedó a ocho unidades de Belgrano. Tercero está Instituto, también con 59, pero con menor diferencia de gol.

