Luego de las medidas de Luis Caputo, los jefes comunales se pusieron en estado de alerta. Frente a un gobierno nacional que cuenta con varias figuras desconocidas, le piden al Gobernador que sea mediador para mejorar la comunicación.
Las meiddas economicas anunciadas por Luis Caputo preocupan seriamente a los intendentes del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Por esto, comienzan a diagramar los pasos a seguir para hacerle frente a la crisis.
Contar con un gobierno nacional de distinto signo político los obliga a aceitar engranajes internos para sostener un vínculo adecuado. La alternativa que comienzan a barajar lo pone a Axel Kicillof como mediador para mejora una relación trunca.
En este marco, mientras Javier Milei encendió la motosierra para cercenar recursos vitales, los alcaldes se preparan para administrar vacas flacas y no quieren cerrar la puerta al Poder Ejecutivo Nacional. Con fondos de distribución discrecional -a priori- dados de baja, cualquier ayuda será bienvenida.
“Vamos a centralizar todas las demandas a través de nuestro gobernador para que las haga llegar al gobierno nacional”, manifestó un intendente de la tercera sección al medio colega, La Tecla.
Mientras tanto, en el peronismo -a la espera de una convocatoria del PJ bonaerense– las primeras coordenadas políticas ante las medidas del gobierno nacional son de no tirar leña al fuego. “Vamos a dejar hacer en este primer momento”, sostuvo un alcalde del interior cercano a Kicillof al referirse a la postura que adoptarán como oposición a nivel nacional. Eso no implicará dar de baja la batalla, sino de mantenerse en alerta para luego accionar con lineamientos que consideren certeros.
Este miércoles, el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, en la previa a la jura de ministros bonaerenses, habló sobre qué espera sobre el diálogo con Nación en medio del recorte de la obra pública. Entonces, remarcó que “entiendo que el gobernador va a apoyarnos, va a acompañarnos en ese pedido. Frenar la obra pública es también sacar mano de obra.
Gran parte de la mano de obra de la Argentina es a través de la obra pública. Vamos a estar perdiendo muchos trabajadores que tienen que ver con la construcción y toda la cadena que se hace como los corralones, los almacenes, las rotiserías, la verdulería, entre otras cosas”.
Por lo pronto, Kicillof rechazó la iniciativa de «retirar recursos» desde la Nación hacia las provincias. A su vez, sostuvo que «el pueblo de la provincia de Buenos Aires está a la espera de ver si se va a poder continuar con la expansión y la mejora de todo lo que hicimos».
«En la campaña electoral se propuso terminar con la coparticipación y que a cada provincia le tocara el proporcional a lo que aporta. Buenos Aires aporta el 40% y recibe el 22%. O sea que sería una mejora enorme, pero nunca pedimos eso porque sería a expensas de las demás provincias y nosotros creemos en un país federal y solidario», añadió. Además, reiteró que no se corte el envío de recursos al territorio porque «si se suspenden determinados trabajos o programas no se está atacando a la casta, sino que se afecta a los laburantes».
Fuente: La Tecla Info.
