En San Miguel, se pueden ver afiches de Jaime Méndez junto a la gobernadora y a su primer candidato a concejal, Manuel De la Torre. Ausencia del Presidente.
Desde hace un tiempo, no han sido pocos los intendentes oficialistas de Cambiemos, y dirigentes ligados a ellos, que mencionan fuera de micrófono el peso negativo que significa ir colgados de la boleta con Mauricio Macri como pre-candidato a Presidente. Compensan con la figura de la gobernadora María Eugenia Vidal, de la cual hubiesen deseado hubiese desdoblado la elección.
Con el panorama actual, algunos jefes comunales ven en peligro su continuidad al frente del ejecutivo municipal. Más aún en algunos distritos del Conurbano. A pesar de que los números del oficialismo a nivel nacional parecieran mejorar, son conscientes de la unidad del peronismo y la buena imagen y caudal de votos que aún conserva la senadora, ex Presidenta, y pre-candidata a vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
Uno de esos casos es el de San Miguel. Liderado en las sombras por el intendente en uso de licencia y actual ministro de Gobierno de Vidal, Joaquín De la Torre; junto al jefe comunal en funciones que irá por su elección formal, Jaime Méndez, saben que afrontarán una de las elecciones más reñidas.
La inédita unión del peronismo local encabezado por la candidatura a intendente de Franco La Porta no es un dato que pasan por alto. Al contrario, ha alarmado al oficialismo de gran manera. A sabiendas de los magros números que Macri cosecha en el oeste del conurbano, decidieron, en parte, combatirla con una campaña de afiches que -en principio al menos- no cuenta con su imagen.

Como contrapartida, sí se puede ver a Méndez con Vidal (un claro y fuerte mensaje de De la Torre) y, en otra tanda de propaganda electoral se lo puede observar al jefe comunal con su primer candidato a concejal, Manuel De la Torre.
Como ya ha analizado este medio, la elección del Secretario de Salud municipal no tuvo nada de azaroso. A pesar de confirmar a Méndez como el candidato a intendente tras varias semanas de especulaciones, el apellido político insignia de los últimos tiempos en San Miguel debía tener un lugar destacado en la boleta.
Sucede que Manuel De la Torre ya había encabezado la lista de ediles en 2017. Fue electo, prácticamente no ocupó su banca y continúo en el ejecutivo local. En esta oportunidad, se presume que, de ganar Cambiemos, sería igualmente testimonial. Sin embargo, la decisión de no repetir a nadie de la lista de 2015 y que varios de los que la integran actualmente sean funcionarios del ejecutivo, indica que ante el temor de la derrota, un sector del ‘delatorrismo’ no está dispuesto a resignar todo el poder político.
