Aunque los ingresos mostraron una leve mejora en marzo, el aumento de alquileres, tarifas, transporte y medicina prepaga volvió a golpear el bolsillo. El ingreso disponible cayó y quedó muy por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno.
La desaceleración de la inflación no alcanzó para aliviar la situación económica de millones de hogares. Durante marzo, los ingresos registrados mostraron una mejora marginal, pero el peso de los gastos fijos volvió a deteriorar la capacidad de consumo de las familias. El dinero que quedó libre luego de pagar servicios esenciales volvió a caer y profundizó el deterioro del poder adquisitivo.
Un informe de la consultora Equilibra reflejó que el ingreso disponible de 14,5 millones de personas retrocedió 0,4% en marzo. El dato contrastó con la leve mejora del ingreso real registrado durante ese mismo período. La explicación apareció en otro frente: los gastos fijos aumentaron por encima de la inflación general y absorbieron cualquier recuperación salarial o previsional.
De acuerdo con el estudio, “aunque el ingreso real registrado creció 0,1% en marzo, el ingreso disponible cayó 0,4%”. Además, precisó que “el desempeño del ingreso real fue mejor que el del ingreso disponible porque la inflación general (3,4%) fue menor que la de los gastos fijos (5,1%)”.
El informe tomó como referencia los ingresos de trabajadores privados formales, empleados públicos y jubilados. Luego descontó gastos considerados inflexibles dentro del presupuesto familiar. Entre ellos aparecieron alquileres, expensas, tarifas de servicios públicos, transporte, comunicación, educación y medicina prepaga.
La dinámica golpeó de lleno sobre el consumo. Cada aumento en servicios esenciales redujo el margen para alimentos, indumentaria o cualquier otro gasto cotidiano. La mejora nominal de los ingresos perdió efecto frente al avance de rubros que las familias no pueden evitar pagar.
Equilibra sostuvo que “todos los grupos mostraron mermas en su ingreso disponible tras pagar gastos fijos”. El deterioro también quedó expuesto en la comparación contra los niveles previos al cambio de gobierno. Según la consultora, el ingreso disponible quedó 12,2% por debajo del promedio registrado entre enero y septiembre de 2023.
Los empleados públicos registraron la mayor recuperación mensual del ingreso real en marzo, con una suba de 1,6% frente a febrero. Sin embargo, el impacto de los gastos fijos redujo esa mejora a 1,1%. En la comparación con el período previo al recambio presidencial, el golpe resultó mucho más fuerte: el ingreso disponible del sector público cayó 25,9%.
Los asalariados privados registrados tampoco escaparon al deterioro. El ingreso real bajó 0,2% mensual y el ingreso disponible descendió 0,6%. Aun así, se trató del grupo con menor retroceso acumulado respecto de 2023. Según Equilibra, la caída alcanzó 4,9%.
Los jubilados quedaron otra vez entre los sectores más afectados. Quienes cobran la mínima con bono registraron una baja de 0,9% en el ingreso real y una caída de 1,3% en el ingreso disponible. La pérdida acumulada frente al promedio de enero-septiembre de 2023 llegó a 19,3%.
En las jubilaciones no mínimas también apareció un deterioro. El ingreso real cayó 0,5% y el ingreso disponible retrocedió 0,9% durante marzo. En la comparación contra el período previo al cambio de gobierno, la pérdida alcanzó 19,8%.
El informe resumió que “los que menos perdieron fueron los asalariados privados formales y los jubilados que no cobran la mínima”, mientras que “el ingreso disponible de jubilaciones mínimas disminuyó 1,3% mensual”.
La consultora también trazó un panorama preliminar para abril. Aunque la inflación general mostró una desaceleración y pasó de 3,4% a 2,6%, los gastos fijos mantuvieron una velocidad superior. Según el estudio, esos consumos esenciales aumentaron 4,1% durante ese mes.
Por ese motivo, Equilibra advirtió que “el ingreso real podría recuperarse en el mes, pero no está claro lo que sucederá con el ingreso disponible”.
El escenario dejó una conclusión cada vez más visible en los hogares: aunque la inflación bajó respecto de los meses más críticos, el aumento constante de tarifas, transporte y servicios básicos volvió insostenible la economía cotidiana de muchas familias.
