Tras la viralización del episodio, el diputado envió una nota a la presidencia de la Cámara para informar sobre el error y bajar el tono de la polémica.
Este miércoles, Sánchez Wrba, diputado del PRO por la provincia de Buenos Aires, protagonizó uno de los hechos más insólitos en la Cámara de Diputados de la Nación. Debutante en el recinto por su reemplazo a Hernán Lombardi, quedó envuelto en un confuso episodio por un descuido. El edil republicano compró un rifle de aire comprimido que envió al Congreso.
El hecho se conoció a partir de la revelación del diputado Esteban Paulón, quien relató en redes sociales que personal de seguridad había detectado un paquete con un “arma” destinado a una oficina del Congreso. La alarma inicial se disipó al comprobar que no se trataba de un arma de fuego, sino de un rifle de aire comprimido, de venta libre y sin necesidad de permisos especiales. El problema no fue la legalidad del objeto, sino el lugar de entrega: el Anexo A de Diputados.
El circuito de control funcionó con normalidad: retención del paquete, consulta en la oficina, confirmación del error y posterior entrega al destinatario. Según explicó Paulón, el diputado no había modificado la dirección de envío al realizar la compra, lo que derivó en que el producto llegara directamente al Congreso.
Desde el entorno de Sánchez Wrba señalaron que se trataba de un artículo para uso personal en el campo y remarcaron que “el aire comprimido no es considerado arma de fuego, es de venta libre y legal”. La explicación oficial apuntó a un “error logístico” en la dirección de entrega, sin irregularidades de fondo.
Tras la viralización del episodio, el diputado envió una nota a la presidencia de la Cámara para informar sobre el error y bajar el tono de la polémica.
Aunque mantiene su pertenencia al PRO, Sánchez Wrba ha mostrado señales de alineamiento con la agenda de Javier Milei. Desde su incorporación en diciembre de 2025, su desempeño legislativo se ha orientado hacia posiciones libertarias, como su respaldo a la reforma laboral, que defendió con el argumento de que “es una modernización necesaria para el 50% de los trabajadores que hoy están en la informalidad”.
