El Gobierno nacional oficializó la creación de la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES), un organismo que asumirá el control integral de cinco hospitales.
El Gobierno nacional oficializó la creación de la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES), un organismo que asumirá el control integral de cinco hospitales. La medida se estableció a través del Decreto 459/2025, publicado este martes en el Boletín Oficial, con la firma del presidente Javier Milei y del ministro de Salud, Mario Lugones.
Diego Masaragian, que hasta ahora dirigía la política hospitalaria del Ministerio de Salud, ocupará la conducción de la ANES. El organismo tendrá bajo su órbita los hospitales Baldomero Sommer, Alejandro Posadas, Ramón Carrillo, Laura Bonaparte y el Instituto de Rehabilitación Psicofísica del Sur.
La administración centralizada abarcará aspectos administrativos, financieros y jurídicos. Sin embargo, cada establecimiento conservará su Dirección Ejecutiva Médica para preservar la especificidad asistencial.
La decisión formó parte de un paquete de decretos que el Poder Ejecutivo firmó al concluir las facultades delegadas concedidas por la Ley Bases. Otra resolución complementaria determinó que el Instituto Nacional del Cáncer pase a funcionar como una unidad interna del Ministerio de Salud. Voceros oficiales explicaron: “El INC ya venía funcionando con personal, presupuesto y líneas de trabajo operativas dentro del Ministerio. La medida no afecta la continuidad de los programas ni del equipo profesional que los lleva adelante, sino que simplifica su encuadre organizativo para mejorar la gestión”.
En el mismo sentido, el Gobierno resolvió eliminar el Instituto Nacional de Enfermedades Cardiovasculares. Sobre este punto, autoridades sanitarias afirmaron que la entidad “fue creada por ley en 2015, pero nunca fue puesta en funcionamiento: no contó con sede, personal ni presupuesto asignado. Su estructura existía solo en el plano normativo”.
Otro decreto dispuso la disolución del Instituto Nacional de Medicina Tropical y su incorporación al Instituto Malbrán. Según funcionarios de la cartera sanitaria, esta decisión buscó evitar superposición de tareas porque el organismo “ya desarrollaba ahí la mayoría de sus actividades”.
La Casa Rosada también decidió anular la posibilidad de crear nuevos hospitales SAMIC, categoría que incluye al Hospital Garrahan, El Cruce, Cuenca Alta, Favaloro, Bicentenario de Esteban Echeverría y los centros Néstor Kirchner en Santa Cruz y La Matanza. Estos establecimientos mantienen un régimen distinto al de los cinco hospitales que quedarán bajo la ANES, porque funcionan con administración conjunta entre Nación y provincias a través de consejos propios.
El Ejecutivo justificó la creación del nuevo ente por supuestas irregularidades detectadas en los procesos de compra y contratación de servicios. Funcionarios de Salud señalaron que auditorías del Plan de Eficiencia de Hospitales Nacionales revelaron sobreprecios y maniobras que afectaron los recursos. Una fuente oficial indicó: “A mayor cantidad que pongamos a disposición para comprar, más vamos a bajar el precio por unidad”.
Un caso que se tomó como ejemplo fue la adquisición de Omeprazol. Según datos de la cartera, se pagó 400 veces su precio de farmacia en una licitación anterior a la actual gestión. En promedio, se identificó un sobrecosto del 200% en medicamentos.
Para enfrentar ese problema, la administración propuso un nuevo método de referencia basado en los valores de salida del laboratorio. La medida implicará estimar costos sin contar la distribución y el margen de farmacias. Autoridades reconocieron que este sistema exige información que los laboratorios no tienen obligación de entregar.
Un funcionario explicó: “Cuando compre el Estado con ese parámetro no necesitás licitar toda la cadena. El Ministerio de Salud tiene sus servicios logísticos propios. Creemos que podemos utilizarlos o, si no, licitar un proceso de distribución de manera complementaria”.
“La ANES no implica la aparición de nuevas instituciones, sino la consolidación de los cuatro organismos existentes en una única entidad descentralizada. Esta unificación permite reducir estructuras innecesarias y facilitar la normalización de precios en la adquisición de bienes y servicios”, sostuvieron fuentes oficiales.
La centralización también alcanzará licitaciones de limpieza, seguridad y alimentos. La idea es realizar una única contratación para los cinco hospitales, aunque podrían establecerse excepciones en situaciones específicas.
En el Gobierno estiman que este cambio provocará una reducción de planteles contratados. Una funcionaria cercana al presidente Milei sostuvo que cada nosocomio tenía “sobrecarga de personal”. Sobre los servicios de vigilancia, argumentó que “en seguridad hay un montón de tecnología que se puede aplicar. Podés generar un sistema de alarmas que reduzca el tamaño necesario de la plantilla”.
El Ministerio de Salud difundió un mensaje que cerró la explicación oficial: “Los recursos son limitados y la eficiencia en su uso se ha convertido en un imperativo. Lo contrario, implicaría la vulneración de derechos fundamentales de la población y de los contribuyentes”.
