"A esta altura estoy curado de espanto. No puedo creer que tengan tanto interés en saber lo que hago", planteó además, acusó a la Casa Rosada de mostrar una "formidable incapacidad para entender lo que está pasando"
Alberto Fernández volvió a denunciar esta mañana que el Gobierno lo "espía", tanto a través de la intervención de sus teléfonos como de su correo electrónico.
"A esta altura estoy curado de espanto. Con escuchas, e-mails... No puedo creer que tengan tanto interés en saber lo que hago", planteó en obvia alusión a la Casa Rosada.
En declaraciones a radio Mitre, Fernández vinculó esa situación con la progresiva salida de sus hombres de confianza del Gobierno desde su renuncia a la Jefatura de Gabinete en julio del año pasado.
"Ocurrió algo muy sintomático: objetivamente hubo una andanada de gente echada, vinculada conmigo. Gente que, aunque no depende políticamente de mí ni mucho menos, son personas que yo convoqué al Gobierno", señaló.
Se refirió así a las últimas salidas de funcionarios de su entorno que lo alejaron definitivamente de la Casa Rosada: la salida de Marcela Losardo del Ministerio de Justicia, de Nicolás Trotta de la Jefatura de Gabinete, y su propio desplazamiento del directorio de Papel Prensa.
Mensajes con Cobos. Fernández no dudó en vincular esas salidas del Gobierno con sus encuentros con figuras de la oposición o con oficialistas enfrentados con la Casa Rosada. Y en esa relación cifró las sospechas de espionaje en su contra. "Todo esto [los despidos] ocurrió inmediatamente después de que intercambiara una serie de mensajes con [el vicepresidente, Julio] Cobos para encontrarme a tomar un café con él", afirmó.
Cuando se le preguntó concretamente si el Gobierno estaba detrás de esas supuestas tareas de espionaje, aseguró: "Sin duda es así y lo sé por gente del Gobierno que así me lo planteó". Aunque evitó dar precisiones. agregó: "Me duele y me molesta. Me parece que es una mala práctica".
Fernández volvió sobre sus intercambios con Cobos como detonante. "¿Cree que el Gobierno pudo haber visto una conspiración destituyente en esa reunión?", se le preguntó. Contestó sin dudar: "Deben haber pensado así y eso es lo que más lamento porque es no darse cuenta de que uno quiere que a este proyecto le vaya bien y no como le está yendo".
En este sentido, relató que se encontró con el vicepresidente para plantearle su "preocupación" por el debate en torno a las facultades delegadas. "Básicamente, hablé con él de la importancia de que el Poder Ejecutivo conserve esas facultades", señaló en alusión a la capacidad de fijar retenciones.
Incapacidad. Consultado sobre la reacción del Gobierno a la derrota electoral, Fernández fue lapidario. "Demuestran una formidable incapacidad de entender lo que está pasando, de que ha quedado delineado un escenario político difícil después de la elección".
Hacia el final del reportaje, Fernández fue consultado por las últimas declaraciones de Eduardo Duhalde que, en una entrevista, insistió en que el Gobierno "tiene fecha de vencimiento".
"No es una frase feliz y sería bueno no hablar de ese modo", se distanció. Y concluyó: "El mandato de Cristina tiene que terminar en diciembre de 2011".
