El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) emitió un dictamen considerando discriminatorio el fallo de la Sala I del Tribunal de Casación bonaerense que anuló la condena del pastor evangélico Francisco Avalos, por corrupción de menores en perjuicio de dos niñas de 14 y 16 años de familias pobres argumentando que el delito no se configura al tratarse de “mujeres que viven en comunidades en las que el nivel social acepta relaciones a edades muy bajas” y que “además poseían experiencia sexual”.
En relación a este tema, el Director de políticas contra la discriminación del INADI y titular del organismo en la provincia, Pablo Roma, recordó que: “Apenas habíamos tenido las primeras informaciones sobre este fallo, sostuvimos que nos parecían graves los argumentos utilizados por el tribunal debido a que estaban cargados de prejuicios y estigmatizaciones hacia la condición social de las víctimas y en el cual no se respetaban los principios equidad e igualdad. Ahora, el cuerpo juridico del Instituto llego a la conclusión que el fallo de la Sala I de Casación es discriminatorio en los términos de la ley 23.592, en relación a los argumentos esgrimidos para absolver al imputado del delito de corrupción de menores, porque se aplica un diferenciado concepto de moral y honestidad según la clase social”.
Cabe recordar que Avalos había sido condenado en septiembre de 2004 por el Tribunal Criminal Nº 4 a 18 años de cárcel “por cuádruple abuso sexual con acceso carnal agravado por ser el imputado un ministro de culto, en concurso ideal con dos hechos de promoción de la corrupción a menor de edad calificados por intimidación, todos en concurso real entre sí”. Los delitos fueron cometidos entre los meses de abril y agosto de 2000 contra dos chicas, de familias humildes, que tenían 14 y 16 años en el momento de los hechos. Luego de mantener relaciones sexuales en varias oportunidades con Avalos, las niñas tuvieron cada una un hijo de él.
En aquel momento la representación del INADI en la provincia de Buenos Aires había expresado su preocupación por el fallo debido a que lo consideraba cargado de prejuicios y estigmatizaciones y en las antípodas de lo que un ciudadano espera de la Justicia, como el respeto a los principios de igualdad y equidad.
