Pablo Grunewald, deportista trasplantado y Ariel un chiquito con capacidades especiales participaron de la 1º Maratón IOMA 8k. Ambos demuestran en su carrera a la meta, el valor y la importancia del deporte en la salud.
Entre los casi 3000 participantes que recorrieron las calles de la ciudad de La Plata en la Maratón de IOMA, podía verse a Pablo Grunewald, un corredor más, sí… que corría a la par de los demás maratonistas, al mismo ritmo y con la misma fuerza, pero seguramente con mayor orgullo y felicidad.
También pudimos ver a Ari, un niño de 12 años en silla de ruedas, que avanzaba con una expresión de felicidad innegable, orgullosamente acompañado por Luis, su papá. Ambas historias merecen ser contadas.
PABLO
Pablo es un deportista trasplantado. A los 12 años una insuficiencia renal lo obligó a modificar sus hábitos de vida, de mucho fútbol y amigos. Tras años de diálisis, a los 25 pudo recibir el riñón que tanto necesitaba y el donante fue nada menos que su padre.
“De chico siempre me incliné por el deporte. Pero cuando me enfermé tuve que parar un poco. Luego de mi transplante, feliz por volver a vivir, no quise quedarme quieto y comencé a averiguar si existía algún tipo de Juegos para Trasplantados.”
Los médicos recomiendan la actividad física a las personas trasplantadas. Es fundamental para que la medicación que deben tomar de por vida pueda ser metabolizada –ver recuadro-
Así se enteró de la existencia de la Asociación de Deportistas Trasplantados de la República Argentina– ADETRA–, quienes luego de conocerlo se dieron cuenta de las grandes posibilidades que tenía en atletismo y lo becaron para competir en los Juegos.
De allí en más, comenzaba nuevamente su historia de competencias y medallas.
Participó en los Juegos Mundiales para Deportistas Trasplantados en 2003, 2005 y 2007. En todos obtuvo medallas doradas. “Para mi, representar al país fue tocar el cielo con las manos. Nunca pensé en poder volver a hacer deportes y menos en correr en nombre de mi país a nivel mundial y poder ganar”.
Mientras se dializaba, en los años que esperó el trasplante, estudió enfermería. Hoy Pablo, con 33 años, es Enfermero Universitario y trabaja en la Promoción de hábitos saludables en Olavarría, de donde es oriundo.
Además forma parte de COPADO Olavarría –Comisión permanente de apoyo a la donación de órganos- desde donde difunde y apoya la importancia de donar los órganos.
“Ahora no estaba entrenando mucho por el tema del frío, pero cuando me llamaron de CUCAIBA y me contaron de la Maratón de IOMA, fui sin dudarlo. Me gusta mucho La Plata y participo en todas las maratones que pueda. El circuito de la maratón de los 8k fue increíble. Correr por el Bosque de la ciudad fue hermoso y la organización estuvo muy bien realizada. Ahora ya me embalé y ya quiero empezar a entrenar más duro”, se entusiasma Pablo.
LOS MÚLTIPLES BENEFICIOS QUE LA ACTIVIDAD FÍSICA APORTA A LOS TRASPLANTADOS:
-Favorece la necesaria metabolización de la gran cantidad de medicamentos que, de por vida, deben tomar los trasplantados.
-Es básico en la rehabilitación para volver a ser una persona activa.
-Ayuda en el mantenimiento del peso.
-Eleva el rendimiento de las condiciones físicas en general.
-Fortalece la autoestima, ya que más allá de las medallas obtenidas, la competencia confirma al sujeto en su calidad de vital y valioso.
ARI
Ariel y su papá participan asiduamente de maratones. Esta fue la número 48. Luis adhiere plenamente a la idea que llevó a IOMA a realizar esta maratón “los felicito por hablar de la prevención”, pilar fundamental a la hora de hablar de la salud.
Ariel, al participar de una maratón se integra, madura. Sus terapeutas lo recomiendan. Los demás maratonistas que corren cerca de él cuentan de su expresión de alegría al sentir el viento en su rostro. Ellos ven que Ariel disfruta tanto como ellos. Escuchan sus expresiones verbales, sus Ehhhhhhhhhh!. “Ariel va entregando y sembrando alegría a su alrededor… esto lo sé por mails que recibo de gente que me habla de lo que sintieron al compartir una carrera con Ariel” relata su mamá.
El papá de este niño en un foro de atletismo, explicó: “Siempre hablamos con Ari sobre nuestra estrategia de carrera. Hay un momento que es supremo para nosotros que es la largada. Allí todo termina y todo empieza. Ari y yo sabemos lo que cuesta y lo que significa llegar ahí. Su esfuerzo semanal con sus terapias y mis entrenamientos. Y de pronto ahí estamos, de frente a los km que han de venir.
Y entonces somos El y Yo, hablando hacia adonde es la primera curva, si vamos por fuera o por dentro, la posición de sus brazos, cuando le diga la cabeza para atrás, relajá las piernas y a qué tiempo más o menos lo voy a llevar. Que me muestre que esté cómodo y nos damos aliento el uno al otro.
Las carreras son como la vida. Eso trato de inculcarle a Ari. Paciencia y valor. Todo llega, a veces vemos a alguien adelante y le digo lo vamos a pasar, no ahora, con nuestro ritmo será un poco más adelante. A veces no conviene hacer todo ya, porque el final podría ser distinto de lo que uno espera… Así es todo en la vida también. El entiende, yo sé que entiende, porque me lo demuestra cuando logramos lo que nos proponemos.”
De la 1º Maratón IOMA 8k participaron más de 2900 personas, desde niños hasta adultos de más de 70 años. El plan era correr, caminar, prevenir. Cuidar la salud y evitar posibles enfermedades. Miles de historias corrieron y se movieron, cada una con un motivo personal y especial, pero todos por con un mismo fin: difundir la importancia del deporte para el cuidado de la salud… física y mental.
