Estados Unidos mencionó a China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido entre los países que deberían sumarse a la iniciativa
En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, Irán afirmó que el Estrecho de Ormuz continúa abierto al tránsito marítimo internacional, aunque con una excepción: los barcos vinculados con Estados Unidos e Israel. La declaración busca contrarrestar las advertencias de Washington sobre un posible bloqueo de la vía estratégica.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sostuvo en una entrevista televisiva que numerosos petroleros siguen atravesando el estrecho y negó que Teherán haya impuesto un cierre generalizado. Reconoció que algunas compañías navieras decidieron evitar la zona por precaución, pero insistió en que “muchos petroleros y barcos están pasando actualmente por el estrecho de Ormuz”.
Las palabras del canciller se producen tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel a fines de febrero. En respuesta, el presidente estadounidense Donald Trump llamó a conformar una coalición internacional para garantizar la seguridad del paso marítimo. El mandatario instó a países dependientes del suministro energético de la región a enviar buques de guerra para proteger el tránsito de embarcaciones.
Trump mencionó a China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido entre los países que deberían sumarse a la iniciativa. A través de su red Truth Social, aseguró que “muchos países enviarán buques de guerra, junto con Estados Unidos, para mantener el estrecho abierto y seguro”. También advirtió que, pese a los ataques recibidos, Irán aún podría utilizar drones, minas o misiles de corto alcance para afectar el tráfico marítimo.
El Estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del sistema energético global. Conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y funciona como la principal salida marítima para gran parte del petróleo producido en Medio Oriente. Se estima que por allí circula cerca de una quinta parte del crudo que se consume en el mundo, además de grandes volúmenes de gas natural licuado.
Durante la misma entrevista, Araghchi rechazó versiones estadounidenses sobre supuestas dificultades en la conducción política iraní. Aseguró que el líder supremo, Mojtaba Khamenei, continúa ejerciendo sus funciones con normalidad y que la estructura institucional del país está preparada para sostenerse incluso en escenarios de crisis.
