El representante comercial del país norteamericano, Jamieson Greer, reconoció que «quizá las diferencias no eran tan grandes como se pensaba». Fue tras la negociación que se desarrolló en Suiza.
En tanto, señaló que se comunicó con el presidente estadounidense, Donald Trump: «Anoche hablé con el presidente Trump, al igual que el embajador Jamieson, y él está plenamente informado de lo que está ocurriendo. Por lo tanto, habrá una sesión informativa completa este lunes por la mañana».
Por su parte, el representante comercial del país norteamericano, Jamieson Greer, remarcó el tiempo en el que se alcanzó el acuerdo con China. «Estos fueron, como señaló el secretario, dos días muy constructivos. Es importante comprender lo rápido que hemos podido llegar a un acuerdo, lo que refleja que quizá las diferencias no eran tan grandes como se pensaba. Dicho esto, estos dos días han servido para preparar muchas cosas», expresó.
En esta línea, advirtió por la situación comercial de Estados Unidos. «Solo hay que recordar por qué estamos aquí en primer lugar: Estados Unidos tiene un déficit comercial masivo de 1,2 billones de dólares, por lo que el Presidente declaró una emergencia nacional e impuso aranceles, y confiamos en que el acuerdo que alcanzamos con nuestros socios chinos nos ayudará a trabajar para resolver esa emergencia nacional», señaló.

Estados Unidos y China: una tensa relación por la guerra comercial
Las conversaciones para reanudar las negociaciones entre China y Estados Unidos, en medio de la guerra comercial iniciada por el presidente Donald Trump, habían comenzado este sábado. El encuentro entre ambas administraciones estuvo encabezado por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en Ginebra. Fue luego del inicio de la guerra arancelaria, a principios de abril.
Trump suspendió por 90 días los aranceles aduaneros anunciados el llamado Día de la Liberación, el 2 de abril, en contra de los países con los que EEUU mantiene déficit comercial. Pese a que el conflicto con China no tuvo tregua, el jefe de Estado moderó su postura durante una firma de órdenes ejecutivas en el Despacho Oval, mostrando su confianza en que se alcanzará «un acuerdo justo para ambos«.
Las consecuencias económicas fueron letales e inmediatas: el conflicto le significó a EEUU pérdidas reiteradas en el mercado de valores, que continuaron hasta el 9 de mayo, con retrocesos en los tres indicadores fundamentales: Dow Jones (0,2%), S&P 500 (0,5%) y Nasdaq (0,3%). Además, llevó al enfrentamiento del gobierno con el jefe de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien expresó su preocupación por un impacto negativo en la inflación, el crecimiento económico y la generación de empleos.
