A pesar del descrédito interno del kircherismo luego del protagonismo en las tres últimas derrotas del peronismo, los jefes comunales más alineados con la figura de Cristina Fernández de Kirchner parecen encolumnarse detrás de un prematuro, aunque más concreto, proyecto que se alinearía con las figuras de Jorge Capitanich y Adolfo Rodríguez Saá a nivel nacional. Con una postura absolutamente crítica de las gestiones de Cambiemos, se oponen la estrategia política dialoguista que tiene como referentes a Menéndez, Gray e Insaurralde.
Por Mariano Vicchio (@mhvicchio)
Luego de la derrota del peronismo, tanto a nivel nacional como provincial en 2015, la discusión sobre el fin del kirchnerismo y su inclusión o no en el peronismo y su rearmado ha sido una constante. Los intendentes bonaerenses -sobretodo los que retuvieron o ganar poder territorial en medio de la "ola amarilla"- se pusieron al hombro, desde hace dos años, la tarea de renovar al mítico partido. Sin embargo, entre ellos la distancia hacia la figura de la ex presidenta los fue colocando en distintos grupos.
Al comienzo de la gestión de Cambiemos, gran parte de ellos quería dejar atrás a CFK. Consideraban que los había llevado a una estrepitosa derrota y era parte del pasado. Había que buscar otra figura de referencia. Se conformaron grupos como los Esmeralda, más en esa línea, y el Fénix, que quería renovación, pero reconocía a Cristina aunque no la imaginaba candidata. Finalmente lo fue, los grupos se desdibujaron y la mayoría acopló su boleta local a la de lo que fue Unidad Ciudadana. La convicción a muchos les duró poco y prevaleció cuidar el poder territorial.
Superadas las elecciones legislativas y con la tercera derrota el hilo del peronismo anclado a la figura de la ex presidenta, se volvió a encender la idea de la renovación sin los K. El recambio de autoridades en el PJ Bonaerense con el borrón de Fernando Espinoza y la nueva conducción del dialoguista Gustavo Menéndez más algunas reuniones y fotos posteriores, acentuó el camino.
Los jefes comunales más alineados con el kirchnerismo volvieron a quedar desacreditados. Sin embargo, hace una semana una convocatoria del ex jefe de gabinete, Jorge Capitanich, parecería haberles dado un prematuro pero más concreto refugio.
El alcalde de Resistencia realizó un acto en su territorio y hasta allí fueron Verónica Magario (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Francisco "Paco" Durañona (San Antonio de Areco), Mario Secco (Ensenada) y Walter Festa (Moreno). Los mismos que en la primera convocatoria del PJ Bonaerense de Menéndez y Fernando Gray no asistieron en una clara señal actual de desacuerdo en la estrategia política frente al gobierno de Mauricio Macri. También quienes, a pesar de que como la dupla matencera que había confirmado su asistencia, finalmente no fueron al encuentro del último jueves en la UMET. Son los que no acuerdan con el ‘dialoguismo peronista’ que se referencia en figuras como Miguel Ángel Pichetto, Sergio Massa, Diego Bossio, Juan Manuel Urtubey y/o Menéndez.
Ya se habla del ‘Grupo Resistencia’ por lo que fue, por el momento, un primer encuentro de algunos importantes referentes del kirchnerismo que tienen poder territorial en la capital chaqueña en el marco de su 104° aniversario. Incluso se vislumbra una fórmula presidencial que integraría el gobernador de San Luis–hoy reconvertido en K- Alberto Rodríguez Saá y Capitanich. También un slogan: “Hay 2019”. En el mismo sentido, pero con nulas certezas y todo en base a especulaciones y rumores, se habla y, en este grupo fantasean, con la idea de Cristina gobernadora. Sea como sea, ella -acá sí- tendría un rol fundamental a la hora de la selección y el veto de candidatos.
A más de un año y medio para las nuevas elecciones, nace otro vértice para el análisis y la especulación política. Falta mucho, pero el núcleo duro de dirigentes K, a pesar de las derrotas, parece no darse por vencido y comienza a organizarse, esta vez con más certezas. El futuro, las circunstancias y los números dirán luego para que está cada uno. Enfrente el oficialismo observa; y viéndolos divididos, sigue festejando.
