La diputada nacional del Interbloque Federal es la única representante explícitamente ubicada por fuera de la grieta entre las dos principales coaliciones políticas. Ningún espacio tendrá mayoría para imponer sus intenciones.
La diputada nacional Graciela Camaño, del interbloque Federal, será la única representante del ámbito legislativo en el Consejo de la Magistratura que no pertenece a ninguna de las dos principales coaliciones que pertenecen a la grieta.
Su llegada al Consejo se produjo como representante de la segunda minoría en la Cámara Baja, y nuevamente tendrá un voto de relevancia para terciar entre las tensiones de kirchneristas, macristas y representantes del ámbito judicial.
Con la conformación actual, ni la oposición ni el oficialismo tienen por sí solos los votos necesarios para elegir ni para suspender jueces. Serán necesario acuerdos o consejeros que cambien sus actuales alineamientos para que esas decisiones, que son las más importantes que toma el Consejo.
Para el quorum son necesarios 12 votos de un total de 20. En la composición que se conformó en las últimas horas, el oficialismo conserva poder de bloqueo. Ninguna terna podría ser aprobada ni ningún juez sometido a juicio político sin el voto de alguno de los kirchneristas o sus aliados. Esas decisiones requieren dos tercios de los miembros presentes en el plenario.
El escenario para los opositores es similar, y no podrán motorizar ninguna acción con votos propios.
En ese marco, nuevamente la diputada Camaño se transformará en una dirigente que tendrá que equilibrar las tensiones entre oficialistas y opositores.
