Segunda parte del “mano a mano” entre Eduardo Román y la Diputada Nacional. En esta oportunidad, la candidata a presidir el PJ local analizó la seria problemática social del distrito. Para la candidata la drogadicción influye seriamente en la inseguridad reinante.
El nuevo comando de campaña de Graciela Camaño, fue testigo el lunes por la mañana de un extenso diálogo entre Eduardo Román y la Diputada Nacional. Se tocaron varios temas, en esta segunda parte de la entrevista, Camaño habló de inclusión social, drogadicción e inseguridad.
HABLEMOS DE LA EXCLUSION SOCIAL, DE LA GRAN CANTIDAD DE GENTE QUE ESTA BAJO LA LINEA DE POBREZA Y LAS POLITICAS PROVINCIALES Y MUNICIPALES PARA CONTRARESTARLAS ¿CUAL ES SU ANALISIS?
Yo lo que veo es que hay una enorme fragmentación. La política municipal tiene un determinado perfil que apunta a una cantidad y determinada población del distrito. Eso ha dejado una cantidad impresionante de sanmartinenses que están en un grado de desatención municipal muy grande. Esto genera otros problemas, porque los problemas de la sociedad no son únicos, sino desencadenantes. Entonces alguna cuestión que parece insignificante en algún momento, se puede constituir en un gran problema.
De hecho el gran inconveniente que tenemos de inseguridad en nuestro distrito corresponde a múltiples cuestiones, una es sin lugar a dudas no tener una visualización de los sectores más vulnerables de una manera más intensa y constante. Acá nos están faltando programas que permitan que las personas que viven en los lugares más vulnerables del distrito, tengan atención con respecto a sus problemas. Que van desde la alimentación, pasando por el cuidado de la educación y fundamentalmente, por el lado de ver de qué manera nosotros nos abocamos a tratar de reconstruir el tejido social que está tan roto y que admite que enorme cantidad de jóvenes transiten intoxicados por nuestro distrito.
Eso es algo que no es solamente de orden judicial o policial, esto también es de orden social, fundamentalmente. Porque atrás de un adicto hay todo un drama familiar que hay que tener la capacidad de visualizar. El adicto no cae en la adicción porque es un mal chico, sino porque tiene múltiples problemas. De hecho hay chicos de otras clases sociales que también adoptan el hábito. En algo estamos fallando si los chicos necesitan intoxicarse para deambular por las calles. Ahí está haciendo falta una fuerte intervención municipal.
¿COMO VIVIO LAS MARCHAS POR LA INSEGURIDAD AQUÍ EN NUESTRO DISTRITO?
Lo que pasa que las marchas por la inseguridad aparecen y desparecen. Nosotros como dirigentes tenemos que mirar más allá de las marchas, mirar una constante en el tiempo. Para determinar un riesgo, hay que tener una estrategia para observarlo. Y en el tema de seguridad hay que tener la intensidad y la frecuencia. La intensidad y frecuencia de los delitos de San Martín se visualizan sin la necesidad de que los vecinos hagan una marcha. Además me parece que ahí está uno de los errores, esas acciones espasmódicas de los gobernantes porque los vecinos protestan. Eso no trae solución, eso trae un poco más de policías al distrito, algún patrullero y eso tampoco sirve. Lo que tenemos que hacer es atacare fuertemente el gran problema que tiene la inseguridad, que es la droga. Y la droga en los adolescentes, todo lo que sea adicciones es absolutamente perjudicial para el tejido social.

