La diputada dialoga con casi todos los grupos peronistas pensando en las elecciones internas que consagrarán al futuro presidente, pero en las últimas semanas ha cambiado su pensamiento y estaría dispuesta en asumir ella la aventura de presidir el alicaído PJ local. Sus adversarios no le creen.
Por Eduardo Román
Dicen que la diputada quedó altamente impactada cuando concurrió a la sede del Partido Justicialista en San Isidro e inmediatamente cayó en la cuenta que el momento político por el que atraviesa el PJ de San Martín es tan “raquítico, de vacas flacas en todo sentido”, que ni siquiera cuenta con un espacio ni una oficina digna para realizar actividades, charlas o encuentros políticos.
Es que Eduardo Bustos, con mandato hasta diciembre, tiene el partido cerrado y sin sede partidaria.
Graciela Camaño viene hablando hace largo rato con casi todos los grupos internos justicialistas y del Frente para la Victoria. Dialoga con Katopodis, entusiasma a Rubén Eslaiman, tiene al concejal Guillermo Hamm que le responde y a su aliado Hugo Bernasconi y en una hermosa noche de febrero hasta se sentó a cenar en el Museo Evita con Miguel Cuberos- quien tiene deseos de tirarse a la senaduría provincial en 2009-, el propio Kato, Guillermo Devoto y Carlos Brown para analizar el futuro del peronismo en San Martín.
Por ese entonces no tenía tan claro intentar lo que por este último mes se le ha convertido en una convicción: PRESENTARSE EN LAS ELECCIONES DEL JUSTICIALISMO PARA SER CONSAGRADA COMO SU CONDUCTORA A PARTIR DE 2009. O en Diciembre, si es que se separan de las elecciones para cargos electivos.
La versión fue confirmada a LaNoticiaWeb por la propia diputada la semana pasada durante una conversación telefónica en la que la consulté por su posición respecto de las retenciones enviadas por Cristina al parlamento el día martes.
La legisladora, junto a Felipe Solá y media docena de legisladores bonaerenses, tres cordobeses y otros tantos entrerrianos, dos pampeanos y una salteña, se niegan a aprobar el decreto presidencial a libro cerrado y encabezan la disidencia dentro del Bloque del Frente para la Victoria- PJ para intentar reducir las alícuotas del tributo. Concretamente, para Camaño, lo que crea incertidumbre entre los ruralistas es la movilidad de las retenciones y eso es lo que hay que atender.
Pero volviendo al tema partidario, si bien muchos de sus históricos adversarios no le creen y analizan que ésta es una jugada, para después levantar si consigue un lugar en el partido a nivel provincial; ella cree que debe ser parte fundamental del proceso que encamine, apoye y encolumne “a las nuevas figuras que aparecieron últimamente- textual- para triunfar en el 2009 y recuperar la intendencia en 2011”.

