A días del cierre de alianzas, el referente de Patria Grande desafió a Massa y volvió a mostrarse como una figura con ambiciones propias. En un spot, apuntó directo a Milei y dejó en claro su intención de polarizar con el Presidente.
A poco más de una semana para el cierre del plazo de presentación de alianzas, Juan Grabois volvió a tensar la interna peronista. El referente de Patria Grande confirmó que será candidato en octubre y no descartó presentarse por fuera de Fuerza Patria. Lo hizo con declaraciones punzantes contra Sergio Massa y con un spot en redes sociales donde apuntó directamente contra Javier Milei, con un tono que busca colocarlo como su principal adversario en el campo opositor.
«Voy a ser candidato en la provincia sí o sí», aseguró Grabois en C5N, donde también dejó una crítica directa a la conducción del peronismo: «¿Sabés de quién depende si va a ser en una lista propia o en Fuerza Patria? De los genios de la política que manejan las cosas». En esa misma entrevista dijo que Massa “mide 8 puntos menos que yo” y cuestionó los métodos del armado de listas en el justicialismo. “¿Vos pensás que la rosca política me va a permitir a mí encabezar una lista? Llamalo a Massa y preguntale», desafió.
El malestar se acumuló desde hace semanas, cuando Patria Grande denunció la falta de internas para definir candidaturas y reclamó un lugar competitivo en la boleta nacional. Según Grabois, su espacio no aceptará cualquier posición en una lista de unidad que incluya al exministro de Economía, con quien disputó una primaria presidencial en 2023. “No puedo aceptar dócilmente que el espacio peronista hoy a río revuelto lo hegemonice Sergio Massa, alguien que le hizo daño a Jorge Bergoglio. Tengo que disputar esa hegemonía», dijo el lunes.
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— GraboisFC (@GraboisFC) July 31, 2025
Desde su entorno confirmaron que todas las opciones siguen sobre la mesa. “Lo que está en juego no es solo una táctica electoral. Es la necesidad de repensar las dinámicas que nos llevaron a repetir experiencias como el albertismo o la candidatura de Massa”, dijo una fuente cercana al dirigente. “Estamos evaluando cuál es la mejor forma de representar una agenda que exprese las prioridades de nuestro pueblo. Si eso se expresa en unidad o con lista propia, será una definición que tomaremos según lo que sea mejor”, agregó.
La reacción no tardó en llegar desde el massismo. Sebastián Galmarini, uno de los armadores de confianza del exministro, lanzó una advertencia en redes sociales: si Grabois rompe con el frente peronista, los candidatos provinciales de su espacio podrían quedar fuera de competencia. “Ellos estuvieron presentes cuando Massa, Axel y Máximo les dijeron que vamos juntos en todas o que arranquen”, recordó un dirigente del Frente Renovador. “Si es así, le bajamos los candidatos en la provincia de Buenos Aires”, amenazó.
El conflicto ya se hizo visible en el reparto de lugares para las listas bonaerenses. Patria Grande logró colocar a Cintia Romero como candidata a diputada provincial por la segunda sección, aunque su pertenencia a Mar del Plata generó ruido entre intendentes del interior. A su vez, el senador Federico Fagioli, también del espacio de Grabois, se ausentó en la última sesión donde el cristinismo y el kicillofismo votaron la reelección indefinida de legisladores, marcando distancia política.
Mientras se multiplican las señales de ruptura, Grabois comenzó a mover sus piezas en clave electoral. En las últimas horas publicó un spot en su cuenta oficial de X con imágenes de marchas, represión policial y escenas de ajuste. La voz en off lo presenta como quien puede «hacerle frente al nuevo orden de Milei». El video no menciona a Massa ni a Fuerza Patria, pero sí construye un antagonismo directo con el Presidente, al que acusa de gobernar para los ricos. La estrategia es clara: ocupar el lugar que el resto del peronismo evita, plantarse frente al oficialismo libertario con un discurso contestatario, con tono de campaña y sin negociar silencios.

El plazo para definir alianzas vence el 7 de agosto. El peronismo acelera las negociaciones para evitar una ruptura que fragmente aún más el voto opositor. Grabois, por ahora, se mantiene en su papel de outsider crítico, decidido a no regalar su capital político. Si no encabeza la boleta, la ruptura parece inevitable.
