Los mandatarios provinciales mantuvieron una reunión con Diego Santilli en Buenos Aires y reclamaron definiciones sobre una tarifa eléctrica diferencial para las provincias más calurosas del país. También exigieron inversiones en infraestructura, soluciones para el abastecimiento energético y respuestas ante la caída de la actividad económica.
La relación entre la Casa Rosada y los gobernadores del Norte Grande volvió a quedar bajo tensión. Este martes, los diez mandatarios de la región se reunieron en la Ciudad de Buenos Aires con el ministro del Interior, Diego Santilli, y aprovecharon el encuentro para plantear una extensa lista de demandas vinculadas a energía, transporte e infraestructura.
La cumbre tuvo lugar en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y reunió a los gobernadores Raúl Jalil, Gustavo Sáenz, Gildo Insfrán, Osvaldo Jaldo, Ricardo Quintela, Carlos Sadir, Hugo Passalacqua, Leandro Zdero y Juan Pablo Valdés, además de representantes de Santiago del Estero. La reunión contó además con la participación del titular del organismo, Ignacio Lamothe.
Aunque el encuentro se presentó formalmente como una instancia de trabajo para avanzar en proyectos regionales, gran parte de las conversaciones giró alrededor de los compromisos pendientes entre las provincias y el Gobierno nacional.
El reclamo principal apuntó a la creación de una tarifa eléctrica diferencial para las provincias del norte, una compensación que los gobernadores consideran indispensable ante las elevadas temperaturas que enfrentan durante gran parte del año. La iniciativa surgió durante las negociaciones parlamentarias que permitieron avanzar con los cambios en el régimen de zona fría y ahora los mandatarios buscan garantías concretas de cumplimiento.
El tucumano Osvaldo Jaldo sintetizó esa posición. “Así como existe un subsidio para el gas en la Zona Fría, nosotros pedimos que se subsidie la energía eléctrica en las provincias del Norte. Si en el sur se calefaccionan con gas subsidiado, queremos que en el norte podamos refrigerarnos con una energía compensada y subsidiada”.
En la misma línea, Raúl Jalil explicó que el tema formó parte central de la agenda y adelantó que el CFI tendrá un papel activo en las futuras conversaciones técnicas con el Gobierno nacional. “El CFI va a ser el canal de diálogo entre los gobernadores y el ministro Santilli para enviar los proyectos al gobierno nacional, dado que hace cinco años está trabajando los diferentes planes de logística, energía y otros ejes de integración de la región junto a los ministros de las áreas vinculadas de las provincias», señaló.
Más allá de la cuestión tarifaria, los gobernadores insistieron con la necesidad de reactivar obras estratégicas. Entre las prioridades mencionaron la reparación de rutas nacionales, la mejora de la logística para las economías regionales y la apertura de nuevas dependencias aduaneras que faciliten las exportaciones del norte argentino.
También surgieron cuestionamientos por la situación económica. Gustavo Sáenz advirtió sobre las dificultades que enfrentan distintos sectores productivos y reclamó una agenda específica para la región. “Tiene que ver con rutas, los problemas de la microeconomía, que no empieza a funcionar. El consumo, las inversiones. Son cuestiones que necesitamos que sean instruidas en la agenda nacional y que se traten”, afirmó.
El mandatario salteño también expresó preocupación por el abastecimiento de gas durante el invierno y cuestionó la paralización de obras consideradas esenciales para garantizar el suministro energético en la región.
Durante la reunión apareció además otro tema de fuerte contenido político: la reforma electoral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Según trascendió, Santilli planteó la discusión sobre posibles cambios en el sistema electoral, incluida la eliminación de las PASO. Sin embargo, varios gobernadores evitaron involucrarse en ese debate y priorizaron los reclamos vinculados a la gestión.
“Entendemos que el Gobierno nacional tiene apuro y que quiere que algunos proyectos se traten rápidamente, como la reforma electoral, pero no creo que sean los problemas que la gente está esperando que se resuelva, sobre todo en el norte”, sostuvo Sáenz.
La reunión concluyó sin definiciones concretas, aunque con el compromiso de mantener abiertas las negociaciones. Los gobernadores dejaron claro que esperan respuestas sobre la tarifa diferencial para las zonas cálidas y sobre una serie de obras que consideran fundamentales para el desarrollo de la región. Esos reclamos quedaron ahora en manos de la Casa Rosada, que también necesita sostener acuerdos políticos con varias de las provincias para avanzar con iniciativas legislativas clave.
