El presidente del Socialismo de San Martín fue elegido como delegado de la Provincia de Buenos Aires para el Consejo Federal del partido. Dejó su opinión sobre el nuevo rol que tendrá Binner y habló sobre la convivencia de los distintos sectores del FAP en el distrito. El triunfo de Hollande en Francia.
Germán Svagelj fue el candidato a intendente de San Martín del FAP en las pasadas elecciones. Ahora, fue reelegido como presidente del Socialismo en el distrito y asumirá como delegado bonaerense en el Consejo Federal. Habló con LaNoticiaWeb sobre las repercusiones del nombramiento de Hermes Binner al frente del partido de la rosa.
Binner asumió al frente del Socialismo, antes estaba Giustiniani, ¿cómo ve esta decisión del partido?
Binner es la cabeza del Socialismo en este momento. Giustiniani es un gran compañero, un senador que se ganó un espacio propio en la Argentina, y una de las personas nominadas entre los que más proyectos presentó en el Congreso.
Entonces usted cree que es una buena decisión del partido.
El acuerdo entre Binner y Giustiniani ha favorecido al Partido Socialista, son dos personas que suman. En una época en la interna de Santa Fé estuvieron enfrentados, pero se limaron esas diferencias y eso suma para el socialismo en Argentina.
¿Se fortalece la postura del Socialismo dentro del FAP?
Evidentemente sí. Sabemos que la columna vertebral del FAP es el Socialismo, junto al GEN. Hermes Binner es un candidato con grandes perspectivas. Fue gobernador de Santa Fe con una gestión destacable, sin ninguna denuncia de corrupción, como suele verse todos los días. Hay casos innegables de corrupción en el gobierno nacional, como el caso Boudou, el caso Schoklender, De Vido, etc. Eso no ocurrió jamás en Santa Fe.
¿Cuál es el cargo que ocupará usted en la nueva estructura del Partido Socialista?
El Socialismo tiene dos delegados por provincia de toda la Argentina, para el Consejo Federal. En la Primera Sección electoral llegué a un acuerdo para una lista de unidad con Aldo Arrighi, ex intendente de Zárate. Los dos encabezábamos una lista, pero depusimos actitudes y conseguimos una lista de unidad. Yo quería que vaya Arrighi primero, que es un personaje muy prestigioso, y quedé en segundo lugar. Yo lo aprecio mucho a Arrighi.
La primera sección electoral tiene autoridades independientes, y también se arribó a un acuerdo. Representantes de San Martín y Moreno iban en primer lugar y también armaron una lista de unidad. Todas las secciones hicieron lo mismo, excepto la segunda que está a punto de hacerlo. En San Martín quedaron las autoridades que estaban previamente. Yo quedé como presidente. Fernando Mateo como secretario general del centro de San Martín, y en el centro de Ballester la secretaria es Liliana Mabe. La idea es un Socialismo consolidado con una sola lista.
¿Cómo está la relación con los otros sectores que integran el FAP; el GEN, Unidad Popular y Libres del Sur?
Con el GEN muy bien. Nos interrelacionamos permanentemente. Tenemos una comisión donde figuran representantes del GEN, del Socialismo, de Libres del Sur, y de Unidad Popular. Nos reunimos periódicamente para evaluar las acciones a seguir. Estamos trabajando en conjunto, aunque más estrictamente con el GEN, tenemos una relación muy directa. Empezamos ya la campaña para 2013 y estamos esperanzados en que Hermes Binner sea presidente en el 2015.
Hubo una gran novedad a nivel mundial, que fue el triunfo de Hollande en Francia. ¿Por qué cree que el Socialismo pudo conseguir su segunda presidencia en ese país en el marco de una gran crisis europea; y eso puede generar un efecto contagio en la Argentina para favorecer a Binner?
Europa está viviendo días muy agitados. Se derrumbó la gran comodidad social que tenían y surgieron fuerzas dispares. El conservadurismo, en Francia, Inglaterra, España u otros países, tomó auge y gobernó con mano de hierro, siempre basados en una política económica. Y las políticas son sociales y económicas. El triunfo en Francia nos alienta mucho, porque la socialdemocracia en Europa es uno de los sostenes de todo el Socialismo en el mundo. Ojalá genere un efecto contagio en Latinoamérica, donde hay gobiernos populistas con pseudos progresismo. Nosotros queremos cambiar esa cara. No son progresistas, son populistas y siguen pactando con el Capital, como en Venezuela, Colombia, Ecuador o Argentina. En Argentina no tenemos un gobierno progresista, tenemos un gobierno de centro derecha, y toma las mismas actitudes que en la época de Menem. Es una contradicción y lo vamos a sentir. Pero hay una posibilidad de cambiar hacia un verdadero progresismo.

