La votación en general arrojó 19 manos por la afirmativa y 5 por la negativa. El total calculado supera los 500 millones, con recursos propios de 320 millones. Desde la oposición discreparon con la forma de recaudación, el otorgamiento de “superpoderes” al intendente y el desempeño de los servicios tercerizados. En cambio Ciorciari desestimó que exista una “tiranía de la mayoría”. Y Urrutia ya instaló una nueva candidatura de Curto.
En el marco del último encuentro legislativo del año, llevado a cabo el 14 de diciembre, resultó aprobado ampliamente el Presupuesto 2011 de Tres de Febrero. Además del tratamiento de ese despacho, el orden del día incluyo, entre otros pocos puntos, el proyecto de denominación con el nombre presidente Néstor Kirchner del túnel de Lisandro de la Torre, que aún no fue inaugurado.
Aunque el total presupuestado ronda los 505 millones de pesos, los ingresos propios alcanzan los 320 millones. Como es habitual, las mayores erogaciones del ejercicio son para personal, higiene urbana y servicios tercerizados. Vale aclarar que a pesar de ser el cálculo de recursos y gastos de un año electoral, que coincide con el fin del quinto mandato de Hugo Curto, el debate no cobró mayor vuelo.
La votación en general terminó con 19 manos por la afirmativa y 5 por la negativa: Patricia Rodríguez y Rodolfo Knittel, Coalición Cívica; Fernando Ramos, Unidad Popular; Diego Achilli, Unión Celeste y Blanco; y Carlos Toniollo, Unión PRO. En cuanto a la definición en particular, las negativas ascendieron a 7 ya que se sumaron los concejales de la UCR, Santiago Iuzzolino y Griselda Azcona, y el macrista Ricardo Oronel; en cambio, en esa oportunidad Toniollo votó de forma positiva.
El cierre de la sesión estuvo a cargo del presidente del Cuerpo, Agustín Ciorciari, quien apelando a la estadística destacó que este año hubo mucho trabajo en las comisiones y negó que exista una “tiranía de la mayoría”.
PUNTOS DE VISTA
El contador radical fundamentó el acompañamiento en general en que el Presupuesto es “una herramienta de gestión”. Sin embargo lo calificó de “conservador” y discrepó con la forma de recaudación. Y apuntó a la coparticipación provincial.
El docente enrolado en las filas de Carrió fue quien más se detuvo en el análisis de los números. Mencionó que el principal fundamento para oponerse es el otorgamiento de “superpoderes” al Ejecutivo. Reiteró su crítica al sistema de “proveedores amigos” y a las obras presupuestadas varias veces, como el caso del crematorio de Pablo Podestá.
También puso la lupa en los salarios municipales, de hecho desconfío que el 19% de aumento vaya a los bolsillos de los actuales empleados. Asimismo cuestionó la partida de Seguridad, con el trasfondo de la reciente reunión con el secretario de Gobierno, Daniel Pietrantonio.
Mientras que Ramos dijo, “me sorprende la falta de ejecución de obras tercerizadas, ni siquiera a través de terceros llevamos adelante la gestión”; Toniollo apeló a la sinceridad sin red: “Se que el Presupuesto es un dibujo”.
La defensa del gobierno comunal corrió por cuenta del titular de la bancada oficialista, Jorge Urrutia, quien señaló que “el Presupuesto expresa los objetivos salientes, seguimos siendo austeros, con metas previsibles”, y añadió, “tenemos sentido de la responsabilidad, no es que somos conservadores”.
En contraposición con las críticas recibidas en el recinto detalló algunas de las obras realizadas por el DE: las oficinas administrativas en el predio de la ex fábrica Tucán, la inminente inauguración de la dependencia de la Policía Federal y el futuro polideportivo en terreno de la cooperativa Martín Fierro.
Después de un 2010 que cerraría con un superávit de 15 millones, empujado en gran medida por la tasa de Seguridad e Higiene, el “vasco” anticipó una jugada partidaria. “Aunque es prematuro hablar de candidaturas, sería bueno para la salud del distrito que Curto se presente nuevamente”, deslizó.

