El exfuncionario comenzó a percibir honorarios luego de que el Gobierno modificó su estatus en la petrolera. La remuneración quedó entre las más altas del sector público y reavivó tensiones internas.
Guillermo Francos empezó a cobrar $80 millones mensuales como director titular de YPF tras su salida de la Jefatura de Gabinete en noviembre. Fuentes de la compañía confirmaron que el cambio se produjo después de que el Ejecutivo redefinió su representación en el directorio.
En la asamblea de accionistas de abril de 2025, la petrolera fijó una remuneración promedio de $80 millones por mes para cada integrante del cuerpo. El monto mantuvo el nivel en dólares que la gestión anterior había establecido en 2024, cuando la conducción encabezada por Horacio Marín aplicó un fuerte incremento en los honorarios. Ejecutivos del sector señalaron que esa cifra resultó inusual para el mercado local.
Mientras ocupó la Jefatura de Gabinete, Francos integró el directorio en representación de la acción de oro del Estado sin cobrar honorarios. Existió una práctica no escrita que evitó el pago mientras ejercía funciones ejecutivas. Esa situación cambió en enero, cuando el Gobierno designó a Manuel Adorni como nuevo representante principal del Estado. Francos continuó como director titular y comenzó a percibir ingresos.
En el mismo esquema ingresaron el exministro Lisandro Catalán y el exdiputado Martín Maquieyra por el Ministerio de Economía. El rediseño consolidó una reconfiguración política dentro del directorio, donde confluyen representantes del Ejecutivo, gobernadores y el sindicato petrolero.
El 30 de abril, la asamblea aprobó un presupuesto anual de $11.000 millones para once directores y dos revisores de cuentas. El acta aclaró que Francos y José Rolandi no cobraron honorarios en 2024 ni hasta ese momento de 2025. El monto aprobado equivalió a unos US$70.000 mensuales por integrante, con posibilidad de ajustes posteriores.
Una fuente vinculada a la empresa indicó que la dedicación requerida para los directores demandó un par de horas cada dos semanas.
En enero de 2026, Francos habló sobre su nueva etapa durante una entrevista en Punta del Este. Allí afirmó: “¿Se me ve más joven? Dejamos el fragor del día a día, bajamos cinco cambios y ahora estamos tranquilos…No es fácil el ocio después de tantos años de estrés en la política… A veces el día se hace largo, pero es cierto, se siente el alivio de andar suelto de equipaje”. También señaló que dedicó tiempo a su granja de 300.000 gallinas en Roque Pérez y que recibió propuestas del sector privado.
Ante consultas sobre sus ingresos en YPF, el exjefe de Gabinete no respondió.
La presencia de Francos en la petrolera coronó más de cuatro décadas de desempeño en cargos estatales. Participó en funciones técnicas y políticas desde la década de 1970. Fue concejal porteño entre 1985 y 1993 y diputado nacional entre 1997 y 2000. También representó al país ante el Banco Interamericano de Desarrollo durante el gobierno de Alberto Fernández. En ninguno de esos cargos percibió una remuneración comparable a la actual en YPF.
El directorio de la empresa funciona como un espacio de disputa entre el Gobierno nacional, las provincias productoras y el sindicato petrolero. Marín concentra doble rol como presidente y CEO, con una porción de honorarios superior al promedio. Entre los representantes estatales se encuentran las posiciones mejor remuneradas.
Los gobernadores petroleros también utilizan su silla para equilibrar poder interno. Algunos ordenaron que los honorarios se transfieran a rentas provinciales. Otros designaron dirigentes propios o aliados sindicales.
En ese contexto, el ingreso de Francos al esquema remunerado de YPF expuso el atractivo económico y político del directorio de la principal empresa energética del país.
