El intendente asistió a un acto donde su Secretario de Salud, Sergio Troiano, explicó algunas políticas sanitarias a seguir en el distrito.
Por Ariel Kocik
Destacó Troiano que “la salud” no es algo “abstracto”, sino un bien comunitario, cuya calidad se consigue con trabajo en conjunto. Dijo que hace falta una “promoción” para lograr la confianza de la gente en los médicos, y puso como ejemplo la “empatía” que generan figuras como “el pediatra y la partera”.
El secretario habló de capacitar a la propia “gente de los barrios” donde las urgencias son mayores. Y comentó que la salud necesita, además, voluntad política: “No podemos ser un municipio saludable si se nos mueren pibes”, afirmó Troiano, quien describió los nacimientos con bajo peso y la desnutrición.
El intendente Gutiérrez siguió el acto sentado entre el público, y luego hizo declaraciones sobre temas vinculados al encuentro, que se realizó en la Universidad de Quilmes.
Sobre los operativos de salud que se realizan en los barrios más necesitados, Gutiérrez dijo: “Estamos haciendo un plan de atención integral de la salud, buscamos el objetivo de un ‘municipio saludable’. Queremos intervenir activamente en los barrios más carenciados, para bajar los duros indicadores que tenemos, en temas como la mortalidad infantil y desnutrición, por un abandono que hubo durante muchos años de esos barrios, por parte de políticas del estado”.
El Jefe Comunal agregó: “Nosotros creemos que combatiendo estas enfermedades, que son propias de la pobreza, vamos a avanzar hacia un proyecto de desarrollo equitativo y equilibrado. Por eso nuestra acción se da en todos los niveles: los planes, la jerarquización del personal, la capacitación, la participación popular, las distintas áreas donde se está trabajando. Complementando además con una acción social en todas las etapas de implementación: el plan VIDA, Jefas, Familia, toda la atención. Y también el tema de la tierra y la vivienda, ya que el tema de la salud debe encararse en forma integral. Y además generar mecanismos de inclusión, con trabajo.”
Respecto al apoyo nacional y provincial para emprender una tarea grande como mejorar el estado sanitario de Quilmes, una ciudad con más de 600 mil habitantes y serios problemas de pobreza y exclusión, expresó: “estamos integrando programas, participando y firmando convenios. Muchas cosas no se estaban haciendo, así que vamos a avanzar fuerte y rápido.”
Ante la pregunta sobre su intervención directa en operativos sanitarios, deslizó que va “a casi todos”. “He ido a todos hasta ahora”, sugiere Gutiérrez, y explica: “No todo el día, pero trato de estar el mayor tiempo posible, ya que recorro todos los barrios. Voy casa por casa. Voy a los lugares donde a veces es impensado que uno pueda transitar, como los pasillos de las villas y de los barrios pobres.” Impensado, tal vez, por la conocida inseguridad, como otro elemento posiblemente derivado de la pobreza. “Es decir, vamos a la búsqueda de las familias de mayor vulnerabilidad social, de más alto riesgo. Yo creo que ahí hay que atacar a la pobreza, ahí hay que atacar a las enfermedades”, dijo el intendente.
El “barba” se refirió a otro grave problema: “El paco es una consecuencia. La pobreza es la falta de trabajo, la falta de inclusión en el mecanismo productivo, que todavía no ha llegado a ciertos sectores de la sociedad, que por sus características se hace difícil emplear. Entonces nosotros estamos creando un proyecto de ocupación social aceptable, porque hay familias, personas, jóvenes, padres, madres, que cuando tienen que presentar un currículum a una empresa o a un lugar de trabajo, se les hace difícil que los empleen por su situación. Su falta de educación por un lado, y el lugar donde viven por el otro”.
Gutiérrez habló de una crucial falta de herramientas de los más humildes, “porque cuando uno va a una empresa, por ejemplo a una empresa metalúrgica, yo que soy de ese gremio; decía, cuando se solicita personal y se presenta alguien de esos lugares, con falta de educación, no lo toman porque tienen otra oferta. Hay una mano de obra más calificada, de un lugar social más aceptado. Entonces, lo que hay que hacer es ayudar a esta gente a incluirse en el mecanismo productivo.”
Sobre el estado de los hospitales y las salas públicas remarcó que “hay mucho deterioro, a pesar de que algunos hospitales habían sido refaccionados. En algunos lugares, la misma gente nos contaba que se habían robado aparatos de salud, instrumentos, computadoras, aparatos de aire acondicionado”, e incluso, agregó, “camas y colchones”.
