Se preveía un fallo después de las elecciones, pero aguardaría una solución entre los dirigentes provinciales y bonaerenses vía el Congreso.
El Fondo del Conurbano. La eliminación del tope de $650 millones del Fondo de Reparación Histórica que se impuso en 1996. Restitución de los retroactivos por $300.000 millones y el objetivo de que Buenos Aires actualice esa repartición de fondos y que llegue a los $53.000 al año. Desde su llegada al ejecutivo bonaerense, la gobernadora María Eugenia Vidal se puso al frente de la reparación –apoyo del Presidente mediante- y hace unos meses la Corte tiene en sus manos la causa y podría fallar.
La causa trajo rispideces con los gobernadores, ya que parte del dinero saldría de sus arcas e iría a las de Buenos Aires. Las provincias no quieren ceder. Aluden que se desfinanciarían y, casi seguros durante los últimos meses de que la Corte fallaría a favor del reclamo bonaerense, abandonaron la postura rígida, propusieron el diálogo y buscaran vía Congreso, una solución política.
Se estimaba que el máximo tribunal se expediría después de las elecciones. Pero, aparentemente, no sería así. Aguardará, por lo menos hasta fin de año, que avancen las negociaciones. Esta postura es la que desean las provincias.
Ellos se refugian en un artilugio en la ley 27.260 que el Congreso de la Nación aprobó en 2016 que, entre otros temas, creó una comisión para discutir una reforma tributaria y previsional. Creen que allí tienen plafón para discutir el tema.
En tanto, Vidal y Macri dan por sentado que, tarde o temprano, la Corte terminará fallando a su favor.
