La concejal asumió la banca que le correspondía desde 2023 tras levantar su licencia. La maniobra afecta los equilibrios internos del peronismo local y desplaza a un referente del sabbatelismo.
Florencia De Luca finalizó su licencia como concejal y se sumó al Concejo Deliberante de Morón. La dirigente había sido electa en 2023, pero nunca había ocupado la banca porque formaba parte del Departamento Ejecutivo hasta su desplazamiento en mayo pasado. Su regreso reconfiguró el tablero político local.
Según se pudo saber por medios locales, la decisión de De Luca fue en respuesta a un movimiento del sector ligado al intendente Lucas Ghi. Valeria Gasol, dirigente de La Cámpora cercana al luquismo, presentó una nota para levantar también su licencia y ocupar su banca. De esta forma, desplazaba a Nadia Diz, referente de La Marechal, el sector del dirigente Gabriel Barquero.
Diz articulaba sus acciones políticas con Diego Spina, presidente del bloque Unión por la Patria y principal referente de Nuevo Encuentro, vinculado al exintendente Martín Sabbatella. Spina y Ghi se enfrentan en un conflicto que ya no tiene retorno. La intención de Gasol implicaba que el sabbatelismo perdiera una banca en el deliberativo.
De Luca actuó rápidamente y puso fin a su licencia, integrándose a la bancada que, pese a las tensiones internas del peronismo, se mantiene unida. En Morón, el Frente Renovador equilibra la unidad mientras los otros sectores mantienen diferencias profundas que impiden cualquier acuerdo.
Hay que recordar que la lista común de Fuerza Patria fue habilitada por la Cámara de Apelaciones de San Martín apenas diez días antes de las elecciones del 7 de septiembre. En ese momento, luquismo y sabbatelismo estaban preparados para competir en las urnas. Ahora, las diferencias podrían profundizarse de cara a 2027, y el Concejo Deliberante se perfila como un escenario clave para dirimirlas, mientras la oposición observa expectante.
Con información de Primer Plano
