Este miércoles, la cohesión del bloque de Unión por la Patria volverá a estar a prueba en Diputados con el debate sobre el proyecto de Ficha Limpia, mientras que en el Senado la discusión sobre las Primarias avanzará en comisión.
A lo largo de más de un año, el peronismo intentó actuar como si el fracaso del Frente de Todos y la derrota en las últimas elecciones presidenciales no hubieran dejado huellas. La idea era que, pese a ese golpe, todo podía continuar sin grandes cambios. La elección de autoridades del PJ en noviembre pasado marcó el punto más alto de esa estrategia de negación. Sin embargo, a partir de entonces, la situación comenzó a desmoronarse. Y como suele ocurrir con aquello que se reprime, cuando finalmente aflora, lo hace con fuerza. El Congreso nacional se ha convertido en el escenario donde se desarrolla este conflicto en tiempo real, cuyas repercusiones podrían impactar tanto en el gobierno de Javier Milei como en el futuro de todos los argentinos.
En el Senado, ya se da por hecho que los bloques peronistas tendrán libertad de acción cuando se debata en el recinto la suspensión de las PASO, algo que podría ocurrir el próximo jueves. Mientras tanto, esta tarde el oficialismo confía en reunir las firmas necesarias para el dictamen. Al igual que en la Cámara de Diputados, los votos y el respaldo del sector anteriormente conocido como Unión por la Patria serán fundamentales para concretar una medida que cuenta con el aval de casi todo el arco político. Según quién haga el cálculo, entre ocho y quince senadores del PJ estarían dispuestos a acompañar la iniciativa si fuera necesario, con el objetivo de evitar la realización de las primarias. Un nuevo desafío a la conducción de Cristina Fernández de Kirchner.
La fractura dentro del peronismo quedó en evidencia esta semana cuando el debate llegó a la Cámara de Diputados, donde el bloque terminó dividiéndose en tres sectores. Ese día, 43 legisladores, entre ellos los de La Cámpora y los más cercanos a Cristina Fernández de Kirchner, votaron en contra; 25 lo hicieron a favor y 24 optaron por la abstención, incluyendo al jefe del bloque. Además, hubo seis ausentes. La «libertad de acción» suele ser un argumento que aparece demasiado tarde: cuando hay que aclararlo, es porque la ruptura ya es un hecho. Hasta último momento se intentó unificar posturas, pero la distancia entre sectores fue insalvable. Si en el Senado se repite un escenario similar, el impacto sería aún mayor para la ex presidenta, dado que allí su influencia es más directa.
Una vez que el Congreso concrete la eliminación de las PASO, Axel Kicillof anunciará el desdoblamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires, probablemente en agosto, en una fecha cercana a la que estaba prevista para las primarias. Para ello, también deberá pasar por la Legislatura bonaerense para derogar las PASO a nivel provincial, pero cuenta con los votos necesarios para lograrlo, incluso si algún sector del oficialismo local plantea resistencia. El plan tiene el respaldo de más de 40 intendentes peronistas, la mayoría de los radicales e incluso del PRO. El viernes pasado, los jefes comunales de la cuarta sección se reunieron en Pehuajó y acordaron acompañar el desdoblamiento con el objetivo de evitar que el impulso de Javier Milei complique la composición de los Consejos Deliberantes.
