Juan Román Riquelme decidió echar a a Fernando Gago pero no quiere pagarle el contrato. El presidente de Boca espere que la reprobación de los hinchas de Boca provoquen la renuncia del entrenador, más allá de que no está confirmado que dirija contra Rosario Central.
Este miércoles 26 de febrero el plantel xeneize se entrenó en Boca Predio y ahí estuvieron, además de los jugadores y Gago, Riquelme y Marcelo Delgado, integrante del Consejo de Fútbol, quien se hizo hincha fanático de Racing.
Gago tuvo una charla «de fútbol» con Marcelo Delgado, según le confirmaron a minutouno.com fuentes de la entidad de la ribera, y no hubo una sola mención a la continuidad o no del entrenador.
Pero lo más curioso de lo vivido el miércoles en Ezeiza es que Riquelme y Gago se cruzaron, se saludaron normalmente pero no hablaron ni de lo sucedido el martes, ni del futuro, nada, como si la histórica eliminación de la Copa Libertadores a manos de Alianza Lima no hubiera sucedido.
Riquelme por la noche se reunió con Delgado y su hermano, empleado con sueldo millonario llamado Cristian, alias «Chanchi», el Chelo Delgado, con Raúl Cascini en línea telefónica porque está con el plantel de reserva que jugará hoy en Santa Fe.
En ese encuentro todos marcaron que no había marcha atrás en la decisión de echar a Fernando Gago y analizaron los pasos a seguir, buscando evitar la indemnización millonaria que tendrían que pagarle al técnico.
La esperanza de Riquelme es que Gago renuncie en estas horas y que Mariano Herrón dirija contra Rosario Central en La Bombonera. «Total aunque no tenga entrenamientos va a parar un equipo más lógico«, afirman que se comentó por estas horas en Boca Predio.
En el caso de que Gago no renuncie, la decisión de echarlo está tomada y ahí comenzarán a buscarle reemplazante, teniendo en cuenta que Boca este año juega el Mundial de Clubes y el técnico que quiere Román para sucederlo es Gabriel Milito.
