La Justicia boliviana ordenó que el asesor presidencial sea trasladado al penal de Chonchocoro, ubicado a 3.885 metros de altura. Su defensa apeló la decisión y aseguró que padece hipertensión y que el traslado podría poner en riesgo su vida.
La situación judicial de Fernando Cerimedo sumó un nuevo capítulo en Bolivia. El abogado que representa al consultor político argentino advirtió que el estado de salud de su defendido es “crítico” y presentó una apelación para intentar evitar su traslado al penal de Chonchocoro, una cárcel de máxima seguridad ubicada a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar, en el altiplano de La Paz.
El traslado fue dispuesto por la Justicia boliviana luego de que Cerimedo recibiera una nueva orden de detención preventiva por una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Actualmente permanece detenido en la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra.
Su abogado, Ernesto Girales, sostuvo que Cerimedo padece presión arterial alta y aseguró que las condiciones de Chonchocoro podrían representar un riesgo para su salud.
“Allá, en La Paz, corre peligro su vida”, afirmó el letrado durante una conferencia de prensa, al explicar los motivos por los que la defensa decidió apelar la resolución judicial.
Una nueva causa contra el consultor argentino
Cerimedo enfrenta en Bolivia varias investigaciones judiciales. Una de ellas está vinculada al presunto atentado contra la abogada Nadia Beller, quien fue baleada el 17 de agosto por dos sicarios y sobrevivió al ataque.
Beller, quien mantenía una relación sentimental con Cerimedo, lo señaló ante las autoridades y sostuvo que el consultor habría ordenado el ataque para evitar que difundiera información relacionada con presuntos hechos de corrupción dentro del Estado boliviano.
Cerimedo permanece detenido preventivamente en Palmasola en el marco de esa investigación y niega las acusaciones en su contra.
Además, enfrenta otros procesos relacionados con presunta violencia doméstica, supuesto encubrimiento al narcotráfico y enriquecimiento ilícito.
En la audiencia en la que se analizó la nueva medida cautelar, el consultor político pidió intervenir y rechazó las acusaciones. Según declaró, todos sus bienes y recursos fueron obtenidos de manera legal.
“Traje dinero a Bolivia porque estábamos adquiriendo una oficina para una agencia de marketing. Yo, desde acá, estaba operando mis empresas; me convenía estar por acá y me quería establecer acá”, sostuvo durante una audiencia virtual.
Qué pasará con el traslado a Chonchocoro
Por el momento, no existe una fecha definida para el traslado. El subcomandante departamental de la Policía en La Paz, Martín Gálvez, explicó que las autoridades están esperando las definiciones judiciales para establecer cuándo y bajo qué condiciones se concretará el operativo.
El funcionario señaló que se están tomando los recaudos necesarios y que se prepara un dispositivo especial para garantizar un traslado seguro.
La principal preocupación de la defensa, sin embargo, está puesta en las condiciones de Chonchocoro. El penal se encuentra en el municipio de Viacha, en el altiplano paceño, a 3.885 metros sobre el nivel del mar, una altura considerablemente superior a la de Santa Cruz de la Sierra, donde Cerimedo se encuentra actualmente detenido.
La apelación presentada por su abogado buscará que la Justicia revise la decisión y evalúe alternativas que permitan mantenerlo detenido sin trasladarlo a la cárcel de máxima seguridad.
El vínculo de Cerimedo con el Gobierno boliviano
El caso también generó repercusiones políticas debido al vínculo que Cerimedo habría mantenido con el gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz.
El consultor argentino se presentaba como asesor principal del mandatario y, según información difundida durante las últimas semanas, habría tenido acceso directo a importantes figuras del poder boliviano.
Durante allanamientos realizados en el marco de las investigaciones se encontraron elementos que reforzaron las sospechas sobre el nivel de influencia que habría tenido dentro de la administración.
El Gobierno de Paz comenzó a tomar distancia de Cerimedo y a minimizar su papel dentro de la gestión. Sin embargo, fotografías y presuntas conversaciones de WhatsApp difundidas recientemente volvieron a poner bajo la lupa la relación entre ambos y el alcance de la participación del argentino en el gobierno.
Cerimedo, de 45 años, tiene además antecedentes de investigaciones judiciales en Argentina y fue investigado en Brasil por la difusión de desinformación vinculada al sistema electoral. Su trayectoria política y comunicacional también estuvo relacionada con campañas digitales, utilización de bots y trolls y estrategias de comunicación política.
Mientras la Justicia boliviana avanza con las distintas causas, la defensa espera ahora una respuesta a la apelación presentada para evitar que Cerimedo sea trasladado a Chonchocoro, mientras continúa detenido preventivamente en Bolivia.
