La Justicia Federal trabaja en la investigación del intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Cómo podría ser la causa. El acusado, Fernando Andres Sabag Montiel, fue indagado por la jueza María Eugenia Capuchetti, quien desde las 11 se encuentra en el domicilio de Recoleta. Allanamiento en San Martín y la aparición de 100 proyectiles.
La jueza federal María Eugenia Capuchetti investigará el intento de asesinato que sufrió este jueves por la noche la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la puerta de su domicilio del barrio porteño de Recoleta. El caso quedará así en manos de los Tribunales de Comodoro Py.
En su despacho, la magistrada ya busca recopilar información sobre el ciudadano de origen brasileño Fernando André Sabag Montiel (35), el hombre que apuntó directamente hacia la cabeza de la vicepresidenta con un arma de fuego. Fue detenido por la Policía Federal en el momento del atentado.
El caso podría tener caratula de tentativa de homicidio y eventual portación ilegítima de arma de fuego. En cuanto a la investigación, habrá que establecer mediante pericias la situación psicológica de la persona detenida. Asimismo, la Justicia deberá analizar el arma.
Otro de los ejes a investigar será el trabajo de la custodia de la vicepresidenta y la cadena de fallas que se produjeron y que permitieron que la pistola Bersa llegue a solo centímetros de la cara de Cristina Kirchner.
Fernando Sabag Montiel, alias “Tedi”, el joven de 35 años que fue detenido luego de que intentara asesinar a Cristina Kirchner, tenía 100 balas en su domicilio de la zona de San Martín, según informaron fuentes de la investigación. Los proyectiles fueron encontrados en el marco de un allanamiento al monoambiente que alquilaba en la calle Uriburu al 700.
Los proyectiles, de 9 milímetros, estaban en dos cajas de 50 balas cada una. También se descubrió que no tenía licencia para portar armas, la credencial de legítimo usuario.
Ayer por la noche, la PFA ingresó al viejo domicilio de Sabag Montiel en Villa del Parque, sobre la calle Terrada, donde vivía con sus padres años atrás y que hoy alquilaba a inquilinos. Faltaba saber su dirección actual. El dato de su domicilio de San Martín fue aportado por un vecino suyo, que lo delató a la Policía Bonaerense al reconocerlo en las imágenes del hecho.
LA JUEZA INGRESÓ AL DEPARTAMENTO DE CRISTINA
La jueza federal María Eugenia Capuchetti regresó al barrio porteño de Recoleta cerca de las 11 de la mañana e ingresó al departamento de la vicepresidenta Cristina Kirchner, ubicado en la esquina de Juncal y Uruguay. La magistrada arribó acompañada por el fiscal Carlo Rívolo, quien junto a su colega Eduardo Taiano, son los tres funcionarios judiciales que están a cargo del expediente que se abrió para investigar el intento de asesinato a la ex mandataria.
Capuchetti llegó a las 10.56 de la mañana, en medio de un fuerte operativo de seguridad que custodia el domicilio de la Vicepresidenta.
Hoy temprano, cerca de las 7.40, la jueza Capuchetti había visitado el lugar del ataque pero no subió al departamento de Cristina Kirchner ni tuvo contacto con la titular del Senado. Tras permanecer unos minutos y dialogar con los efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) a cargo del operativo, regresó junto a los fiscales a Comodoro Py para continuar trabajando en el caso, informaron fuentes judiciales.
Durante la madrugada, funcionarios judiciales les tomaron declaración a los testigos del atentado. El hombre que intentó matar a CFK, identificado como Fernando Andrés Sabag Montiel, brasileño, de 35 años, se encuentra detenido en la sede policial de Cavia 3350 en el barrio porteño de Palermo.

QUÉ SE SABE DEL ARMA
Sería una Bersa calibre 32 (7.65 mm) y se confirmó que estaba cargada. Aparentemente tenía cinco proyectiles, pero ninguno en recámara. El agresor habría gatillado 2 veces y se trata de un arma con numeración limada. En efecto, en la base se observa la numeración parcial 250.
El revólver secuestrado por la policía consiste en una pistola semiautomática cuyo cargador tiene capacidad para 8 balas. Se la conoce por su diseño basado en la Walther PPK.
Se trata de un arma con un porcentaje casi nulo de mal funcionamiento que en la Argentina se comercializa por un precio de aproximadamente $ 70.000.
Un grupo de especialistas en armas confirmó a la agencia de noticias NA que el modelo tiene «un pequeño armazón» que la convierte en una opción adecuada para tiradoras mujeres y hombres con manos más pequeñas. Sin embargo, debido a su retroceso el resorte recuperador está diseñado para ser más fuerte de lo habitual, lo que puede dificultar el accionar la corredera, advirtieron.
Los cargadores se encuentran diseñados con una sección extra de agarre, por lo que todos los dedos de la mano que dispara se acomodan al revólver.
El diseño con cañón fijo contribuye a la precisión y, por otra parte, la alineación de la recámara con el primer cartucho del cargador le otorga un confiable ciclo de disparo y recarga.
El modelo es liviano gracias al armazón compuesto de aleación de aluminio que reduce su peso y facilita su portabilidad, como el armazón tiene un largo resalte sobre las cachas, esto protege al pulgar del tirador de ser herido por el martillo o la corredera.
