Todavía falta modificar los datos de 3 millones de electores en el padrón nacional y hay preocupación por la falta de autoridades de mesa. El Poder Ejecutivo destinará 250 millones de pesos para estos comicios.
Los actuales diputados y senadores aceptaron por mayoría, en marzo, adelantar las elecciones legislativas cuatro meses. Los partidos políticos, con mucho esfuerzo, se nuclearon en distintas coaliciones y decidieron los nombres que llevarían. Aún con más empeño, a pesar de los diferentes intereses e ideologías, estas alianzas acordaron la conformación de las listas de candidatos para legisladores nacionales y provinciales y para las concejalías.
Lo más complicado parece haberse logrado. ¿Pero están realmente preparados los comicios que se realizarán en apenas 48 días? No, aún faltan preparativos. Y más teniendo en cuenta las precauciones que se tomarán, para que no ocurra lo mismo que en las presidenciales de 2007, cuando varios partidos denunciaron “graves irregularidades”, entre otras causas, por la desaparición de boletas. Para que esto no vuelva a ocurrir, los presidentes de las mesas regularán la cantidad de folletos por habitación y no pondrán todos los papeles desde el comienzo.
UN GRAN DESAFÍO DE LA CÁMARA NACIONAL ELECTORAL
Uno de los desafíos pre-electorales es que la justicia llegue a tiempo a actualizar los datos de más de 3 millones de personas para que ingresen al padrón nacional, sobre un total de 26 millones de argentinos en condiciones de sufragar en junio.
La provincia de Buenos Aires representa el 37,11 por ciento del padrón nacional, y votarán allí alrededor de 10 millones de personas. Por el lado de la Capital Federal lo harán unos 2,5 millones de porteños (el 9,5 por ciento del total de electores del país).
Por cambios de domicilio, personas que cumplen 18 años y fallecimientos, son casi 2 millones los casos que se deberán modificar en Provincia, según informó la subsecretaría de medios. Mientras que la jueza porteña María Servini de Cubría aseguró que deben procesar en dos semanas más de 90.000 solicitudes en la Ciudad de Buenos Aires.
A este inconveniente se le suma la preocupación por la falta de autoridades de mesa, sumado al temor que ocurra lo mismo que en 2007 cuando la mitad de los inscriptos en la Ciudad se ausentó. Por eso, la Cámara Nacional Electoral impulsó en diciembre campañas de concientización y convocatorias a estudiantes y graduados de universidades para que trabajen el día de los comicios. Pero en el país sólo se inscribieron 1.300, alrededor del 1 por ciento de los puestos necesarios. Las autoridades de mesa cobrarán 100 pesos, más 30 si asisten a la capacitación previa.
LOS MILLONES QUE DEMADAN LOS COMICIOS LEGISLATIVOS
Por la gran demanda de trabajo de la justicia electoral, la inflación de los últimos meses y el aumento de los sueldos, el Gobierno Nacional destinará 250 millones de pesos para los comicios del 28 de junio, casi el doble que en 2005, cuando se renovaron los mismos cargos, y el 25 por ciento más que en 2007. Cabe mencionar que el proceso electoral está a cargo del Poder Ejecutivo.
¿A qué actividades se le destina tanta plata? El mayor costo, unos 70 millones, lo genera la logística, por ejemplo, con los gastos del Correo Argentino, el pago de viáticos al personal de los comicios y al transporte de urnas. El escrutinio (el recuento de votos) lo realiza la empresa española Indra, a los que se les pagará 46 millones de pesos. Además, se le destinan fondos a la seguridad y al operativo de custodia (33 millones), a la justicia electoral (25 millones), a las autoridades de mesa (20 millones), a la confección de los padrones (13 millones), al aporte a los partidos políticos (17 millones) y a la adquisición de urnas y sobres (10 millones de pesos), entre otras actividades.
Por Gonzalo Cores
