El candidato a senador, además, acusó al oficialismo de convertirse en la «jefe de la casta» y de orquestar operaciones mediáticas en su contra.
El diputado y neurocientífico Facundo Manes fue tajante en una entrevista radial al describir un «pacto» entre el espacio de Javier Milei y el kirchnerismo, a los que considera «dos caras de la misma moneda«. Manes, candidato a senador por la Ciudad de Buenos Aires, expresó su frustración ante la falta de consenso para la expulsión del diputado en licencia José Luis Espert y denunció haber sido advertido por el presidente de la Cámara, Martín Menem, sobre una «operación» en su contra.
Manes lamentó la inacción de la Cámara de Diputados ante el pedido de expulsión de José Luis Espert, a quien acusa de «inhabilidad moral» tras las acusaciones de haber recibido dinero en su cuenta privada de parte de un narcotraficante.
«Lamentablemente, lo que veo es un sistema que funciona, que no se ve, pero funciona, porque el peronismo, que debería estar voraz para echarlo a Espert, se hace el tonto y no prosperan los pedidos de expulsión», sentenció Manes, señalando que solo unos pocos legisladores, incluyendo a él, buscan avanzar en el tema.
El médico y referente del radicalismo fue más allá y develó lo que para él es un acuerdo tácito entre dos fuerzas que se presentan como irreconciliables. «Hay como un miedo del peronismo, del kirchnerismo de que si hay sentar un precedente para que después el Congreso haga lo mismo con alguien que tenga causas como puede ser Máximo Kirchner, y lamentablemente yo veo un pacto ahí, Eduardo, de hace tiempo, entre el mileísmo y el kirchnerismo«, afirmó.
Para sostener su visión, Manes citó varios ejemplos:
- La no citación de Karina Milei a la Comisión de Libre por parte del kirchnerismo.
- La inusual ausencia del bloque peronista en la Asamblea Legislativa cuando Santiago Caputo —a quien Manes acusó de manejar la AFI, Aduana, e influir en la justicia— lo habría amenazado, dejando el recinto «libre para que no se ponga nervioso el presidente».
- La reciente resistencia a la expulsión de Espert.
«Hay una hay un diálogo ahí, un acuerdo entre el mileísmo y el kirchnerismo, que no me sorprende porque son dos caras de la misma moneda: populismo de izquierda y populismo de derecha», concluyó Manes.
Respecto a la tensa dinámica legislativa, el diputado relató un peculiar encuentro con el presidente de la Cámara, Martín Menem. Manes aseguró que Menem, «en forma amable», le anticipó que «viene una operación en tu contra» para «linquearlo con el caso Machado», un absurdo que, según Manes, se cumplió con ataques coordinados en redes sociales por «fake news del gobierno que pagamos con los impuestos.»
Consultado sobre su experiencia en la política, Manes se mostró visiblemente frustrado. «Muchas veces sentí asco, muchas veces sentí desilusión, frustración, porque hay un sistema que impide que pasen las cosas y por eso ganó Milei», admitió, señalando que el actual presidente encarnó la idea de «jubilar a unos privilegiados», pero se terminó convirtiendo «en el jefe de la casta» al rodearse de ella y utilizar sus métodos.
Como candidato a senador por la Ciudad de Buenos Aires, Manes —quien lleva como primer diputado a Sergio Abrevaya (GEN) y como candidata a senadora a Carla Pitiot (peronismo desarrollista)— presentó su postulación como una tercera vía. «La sociedad va a tener una oportunidad de no votar a los de antes ni a los de ahora, porque en parte son lo mismo,» enfatizó, dirigiéndose a la ciudadanía «resignada» y a quienes no creen en los actuales liderazgos, con el objetivo de impulsar una «nueva mayoría» en el país.
