El neurocientífico lanzó su propio espacio y empezó a tejer alianzas con peronistas no K, radicales desencantados y dirigentes del conurbano. Con Lucas Delfino como armador y contactos con Zamora, Gray y Zabaleta, busca instalarse como alternativa frente al kirchnerismo y Javier Milei.
Facundo Manes decidió romper con la UCR y reordenar su camino político por fuera de las estructuras tradicionales. En ese movimiento lanzó “Para Adelante”, un nuevo espacio que busca convertirse en alternativa frente a Javier Milei y el kirchnerismo. Con epicentro en la provincia de Buenos Aires, su estrategia combina una narrativa de centro, sin “mesianismos” ni “vetocracias”, y un esquema territorial en expansión. La Primera Sección electoral se volvió su prioridad.
El acto fundacional se realizó el viernes pasado en la Casa Museo de Sarmiento, en Tigre. Allí confluyeron peronistas no alineados, radicales díscolos, ex PRO y figuras independientes. El mensaje fue claro: “Excepto K y libertarios, todos tienen lugar”. Entre los aliados confirmados aparece Lucas Delfino, exintendente interino de Hurlingham, quien se convirtió en uno de los armadores principales. También se sumó el diputado Pablo Juliano, referente del bloque “Democracia para Siempre”.
Manes empezó a tender puentes con actores clave del conurbano. Tiene diálogo con Julio Zamora, el intendente de Tigre que se distanció de Sergio Massa, y con Fernando Gray, jefe comunal de Esteban Echeverría y crítico de La Cámpora. También busca un acuerdo con Juanchi Zabaleta, exintendente de Hurlingham y exministro de Desarrollo Social. En el interior, el vínculo más sólido es con Guillermo Britos, intendente de Chivilcoy, que trabaja en una plataforma propia en la Cuarta Sección.
“El gobierno actual es una vetocracia, y Milei representa la nueva casta con las viejas prácticas”, advirtió Manes, que denunció recientemente a Santiago Caputo por amenazas durante la apertura de sesiones del Congreso. En su entorno aseguran que el diputado nacional mide bien en las zonas rurales y urbanas del interior bonaerense, aunque ahora apuesta con fuerza a recuperar protagonismo en el conurbano, donde la participación electoral está en caída y los partidos tradicionales pierden terreno.
Este martes, Manes seguirá de cerca la aparición de Juan Schiaretti en Morón. El cordobés visitará la Universidad local invitado por el exsciolista Pablo Navarro. La foto servirá como punto de encuentro entre dirigentes que buscan reconstruir un centro político. La movida también es observada por Zamora, Gray y otros radicales reacios a la alianza con La Libertad Avanza. “De los 27 intendentes que tiene la UCR, más de diez no rechazan una negociación con Milei. Pero la UCR bonaerense cotiza a la baja”, deslizó un operador libertario.
Manes, en cambio, cerró la puerta a ese camino. Sostiene que no hay lugar para seguir alimentando una polarización estéril entre Cristina Kirchner y Javier Milei. Según sus colaboradores, el electorado busca una representación que no encuentra ni en el oficialismo ni en la oposición tradicional. “La sociedad hizo una pregunta válida. Milei dio la respuesta equivocada. Ahora nosotros tenemos que escribir la correcta”, afirmó el neurocientífico.
El armado ya se activó en distintos puntos de la provincia. En la zona norte del conurbano hay contactos con sectores del PRO que no se identifican con el mileísmo y miran con simpatía el liderazgo de Soledad Martínez en Vicente López. También hay conversaciones con figuras como Britos y Delfino para articular propuestas legislativas y municipales en 2025. Aunque no lo dice abiertamente, Manes ya piensa en 2027.
Su nuevo espacio todavía no tiene volumen electoral, pero sí una hoja de ruta. Quiere recuperar la voz de la sociedad sin caer en el antiestado ni en el relato épico. En su entorno admiten que será difícil romper con la lógica binaria, pero aseguran que “el fracaso de Milei abrirá espacio a otras expresiones”. Manes busca liderar ese nuevo tiempo.
