Continúa la polémica por la rezonificación de varias hectáreas en el Hipódromo para emprendimientos comerciales. El concejal del kirhcnerismo mostró su preocupación por la falta de planificación urbana.
En la última sesión extraordinaria del año el Concejo Deliberante de San Isidro aprobó la modificación del Código de Ordenamiento Urbano para varias zonas del distrito, entre ellas algunas hectáreas del Hipódromo donde se podrán realizar emprendimientos comerciales e inmobiliarios.
En el possismo argumentan que desde el Jockey Club pidieron la modificación para poder enfrentar las deudas que tiene la institución con nuevas alternativas empresariales. La oposición tiene posturas similares para expresarse en contra. Fabián Brest, concejal del sciolismo, quiso zanjar dudar y fue tajante: “Nosotros no planteamos nunca la idea de la expropiación. Quieren desviar la atención de la discusión de fondo, que es la preservación del lugar”.
“Si llega un privado no hay por qué cambiar los parámetros urbanísticos”, manifestó el edil, y en diálogo con LaNoticiaWeb, agregó: “El oficialismo no tiene un plan ambiental. El COU es una herramienta, una norma para el distrito, pero no tiene una visión de futuro. Sirve solo para determinadas coyunturas, pero no tiene una imagen hacia adelante. El HCD modifica el COU todo el tiempo para viviendas multifamiliares, nuevas alturas y calles. Todo eso genera mayor edificación y densidad. Eso requiere determinados servicios públicos que no se pueden cumplir o traen problemas, como el caso de las inundaciones. En el impacto ambiental, el Hipódromo es un pulmón que garantiza impermeabilización y absorción del suelo, y no es buena idea agregarle cemento”.
“El tránsito es todo gran problema. El COU cambia la norma pero se necesita un plan, y queremos que participe la gente, que se involucren los vecinos del lugar”, opinó Brest.
El concejal además se quejó de la metodología que usa el oficialismo de San Isidro para debatir estos cambios. “Todos los años hacen modificaciones a fin de año en sesiones extraordinarias. Con el Estadio Arena tuvieron que dar marcha atrás. Queremos que participen los vecinos”.
Finalmente, concluyó que el “verdadero debate es el San Isidro que queremos. Uno con negocios inmobiliarios que vayan en detrimento de la calidad de vida de los vecinos y del medio ambiente, o un distrito planificado para el crecimiento urbano y la garantía de los servicios”.

