El mandatario boliviano solicitó a su par brasileño que le pida a George Bush que frene "la campaña norteamericana de apoyo a la oposición" separatista.
En medio de la crisis que atraviesa el gobierno de Bolivia, Evo Morales pidió que su colega brasileño, Inácio Lula da Silva, interceda ante el mandatario estadounidense, George Bush, para detener “la campaña norteamericana de apoyo a la oposición boliviana”.
Para Morales, los “Estados Unidos está dando dinero y apoyo logístico" a los organizadores del movimiento separatista de Santa Cruz. En ese sentido, el mandatario explicó el llamado a Brasilia. "Por eso le pedí al presidente Lula, quien mantiene buenas relaciones con Bush, para solicitar a los estadounidenses que paren con esta campaña orquestada", afirmó Morales.
Mientras proyectos cesionistas de los departamentos más ricos de Bolivia se materializan minuto a minuto, desde La Paz manejan una hipótesis que conectan a los separatistas con Washington.
Por eso, el oficialismo acusó a los Estados Unidos de apoyar el referéndum del 4 de mayo organizado por los prefectos de Santa Cruz de la Sierra, principal departamento opositor y bandera de los independentistas de las vecinas regiones.
"Existe una descarada participación de la embajada estadounidense en la organización del movimiento por la autonomía", acusó Morales a la revista brasileña Carta Capital, según difundió la agencia italiana ANSA.
Según el presidente boliviano, quien ya ilegalizó el referéndum, la raíz del conflicto obedece a que “los sectores separatistas de Santa Cruz no aceptan que un indígena pueda llevar al país a una revolución social".
Por su parte, el ministro boliviano de Gobierno (Interior) de Bolivia, Alfredo Rada, señaló al embajador norteamericano, Philip Goldberg, como ejecutor de "lo que aprendió en los Balcanes: desmembrar países”.
Si bien desde el inicio de su gestión, Morales tuvo que enfrentar las amenazas autonomistas de las regiones blancas y ricas de Santa Cruz y Tarija, la tensión actual obligó al Gobierno a pedir ayuda a la Argentina y Brasil. Incluso, la Organización de Estados Americanos (OEA) se hizo presente en Santa Cruz para buscar una salida a la crisis.
