Un informe privado describió una economía sin impulso sostenido, con caída del empleo formal, cierre de empresas y fuerte deterioro en los sectores que más trabajo generan.
La actividad económica argentina permaneció sin una tendencia firme de expansión durante los últimos años. Los datos mostraron oscilaciones periódicas desde fines de 2022, con mejoras breves en distintos momentos de 2024 y 2025 que no lograron consolidar un ciclo de crecimiento.
Un estudio elaborado por la consultora Epyca, a cargo de Martín Kalos y Florencia Fiorentin, describió un escenario de estancamiento prolongado con fuerte deterioro en los sectores que concentran empleo. El informe señaló que la industria, la construcción y el comercio explicaron gran parte de la pérdida laboral reciente. Estos rubros reunieron más del 43% del empleo registrado.
El trabajo sostuvo que la falta de dinamismo productivo impactó en forma directa sobre el empleo, los salarios y la continuidad de las empresas. Durante 2025, los ingresos reales quedaron 2,7 puntos porcentuales por debajo de la inflación. En paralelo, cerraron 21.938 firmas desde el inicio del actual gobierno, con mayor impacto en transporte, actividades inmobiliarias y construcción.
Crecimiento concentrado en pocos sectores
Los indicadores mostraron una mejora parcial durante 2025, aunque el avance se concentró en pocas actividades. El sector agropecuario encabezó la expansión con un aumento interanual del 32,2%, lo que explicó más de la mitad del crecimiento total. El resultado respondió a una cosecha récord de trigo que impulsó las exportaciones durante el verano 2025-2026.
También registraron subas la intermediación financiera, la minería y los servicios de electricidad, gas y agua. Estas cuatro actividades explicaron casi todo el aumento de la actividad económica del año.
El desempeño fue distinto en los sectores orientados al consumo interno. La industria manufacturera cayó 3,9% interanual y el comercio retrocedió 1,3%, mientras que la construcción apenas mostró una leve mejora hacia el final del año después de fuertes retrocesos previos.
Actividad sin avances desde 2022
El nivel general de actividad permaneció casi sin cambios durante los últimos tres años. El Estimador Mensual de Actividad Económica se ubicó en valores similares a los registrados en 2022. El máximo reciente apenas superó en 2,9% el nivel de diciembre de ese año.
La tendencia también mostró debilidad en una perspectiva más amplia. El informe señaló que la economía argentina no registró avances significativos desde 2011.
Crecimiento económico con caída del empleo
El deterioro laboral se concentró en los sectores más intensivos en mano de obra. La industria representó el 18,6% del empleo registrado, el comercio el 18,9% y la construcción el 5,9%. En conjunto alcanzaron el 43,4% del total.
En contraste, la minería aportó solo el 1,5% del empleo formal pese a su fuerte expansión productiva.
Según el relevamiento de Epyca, entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025 se perdieron 180.632 puestos de trabajo registrados, lo que implicó una caída del 2,7%.
El año 2025 dejó un escenario inusual: aumento de la actividad económica junto con reducción del empleo formal.
Cierre de empresas y nuevas pérdidas de trabajo
Los registros disponibles anticiparon nuevas bajas laborales hacia fines de 2025 y comienzos de 2026. El cierre de la empresa FATE implicó 920 despidos. Ese número representó el 0,5% de todo el empleo perdido durante el actual gobierno en un solo día.
Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 desaparecieron 21.938 empresas, lo que representó una caída del 4,3% del total. Transporte y almacenamiento encabezó las bajas con una contracción del 13,3%. El sector inmobiliario perdió 10,5% de sus firmas y la construcción 8%.
Solo en noviembre de 2025 dejaron de operar 892 empresas. El registro acumuló catorce meses seguidos de cierres netos.
La retracción también afectó a establecimientos puntuales. El frigorífico General Pico registró 194 despidos. La firma Novax puso en riesgo 38 puestos de trabajo. Translog redujo su plantel en 17 empleados y Lustramaz desvinculó a 35 trabajadores.
El panorama general mostró una economía con crecimiento limitado, empleo en retroceso y un entramado productivo cada vez más debilitado.
