Luego de que las listas del frente Despertar en la Provincia de Buenos Aires fueran rechazadas por la justicia electoral, la joven organización convocó a un «Hackathon» en el Hotel Howard Johnsonn, logrando ser primer tendencia de Twitter.
Por Matias Lewko
Un hackaton es una reunión de varias horas, días o incluso semanas en las cuales programadores se juntan a desarrollar un software en conjunto. El esperton invitó a sus seguidores a pasar una jornada que duraría casi 10 horas para conversar con los lideres del frente y volverse tendencia en twitter una vez mas.
Desde sus notebooks y celulares, un centenar de jóvenes, en su mayoría hombres, se pasaron su tarde del Martes twitteando a favor de la formula Espert-Rosales, quienes se hicieron presentes en el evento y hablaron con todos los presentes.
Según Luis Rosales «Esto sirve para probar que esta generación existe, que tiene poder político y que vamos a encontrarle la vuelta. No hay muchos movimientos que tengan tantos jóvenes, estamos viendo como transformamos eso en un cambio, en el buen sentido de cambio»
Ademas, sin dar demasiadas explicaciones acerca de la situación legal del frente, el cual no podrá presentarse en la provincia de Buenos Aires, «el profe» Espert apuntó, fiel a su estilo directo y tajante, contra la gobernadora de la provincia:
«No dudo, aunque no lo puedo probar, que detrás de esto está el gobierno de la señora Maria Eugenia Vidal. Es lamentable que un gobierno que se autotitula como el cambio esté recurriendo a las peores maniobras de la vieja política, la rancia, del primer peronismo, que es proscribir a quienes no piensan como ellos.
Las maniobras que denuncia el frente, ya son parte del escenario político actual y tal vez su poca difusión sea prueba de al menos cierto nivel de blindaje mediático por parte de los medios masivos de comunicación.
El nivel de desencanto de la derecha libertaria para con el gobierno de Mauricio Macri solo es comparable al que tiene su antítesis socialista, ambas caracterizadas por un rechazo absoluto a las costumbres políticas de las ultimas décadas y certeras ganas de «patear el tablero político», como dice Luis Rosales. El periodista concibe al gobierno en un momento de desesperación, por lo que salió a la cacería de partidos que aglutinen votos que puedan potencialmente dirigirse a su frente.
«Desde que aparecimos en el firmamento de la política argentina empezamos a ser una amenaza para el gobierno, con un criterio equivocado porque los votos no son propiedad de nadie. Los votos que tiene Macri son votos que le prestaron y cuando sos gobierno, tenes que conseguir que te renueven ese contrato de préstamo a partir de gobernar bien, mostrar resultados y cumplir promesas. Si no las cumpliste, «so sorry», le retiran los votos prestados y se los dan a otro. El problema surge para mi de que Macri siempre fue dueño, entonces cree que es dueño de los votos y que alguien se los quiere arrebatar». Declaró Rosales.
Las ganas del libertalismo de competir son enormes y su planteo es interesante si se tiene en cuenta el proyecto que presentan, descrito por su pre-candidato a vicepresidente como un planteo completamente distinto al ofrecido por los partidos políticos mas consolidados. En la teoría, las ultimas décadas del país se han dedicado a la distribución del ingreso a partir de la asfixia del empresariado, que cada vez se vuelve menos capaz de generar riqueza. En el resto del mundo, lo que ocurriría es que los países se configuran de acuerdo a los proyectos liberales, crecen y acumulan capital, que llegado cierto punto, es cuestionado por su volumen. Cuando esto ocurre, se vota un proyecto que busca distribuir ese capital acumulado y eventualmente se vuelve al liberalismo, una suerte de péndulo que ondula entre derecha e izquierda. Sin embargo, según Rosales Argentina es un país donde el péndulo se ha quedado trabado en el lado izquierdo y terminamos «distribuyendo pobreza».
Tanto Espert como Rosales han dejado en claro que el evento es un comienzo para la militancia del liberalismo y pretende sentar las bases para la construcción de un partido capaz de dar una digna batalla en las elecciones que puedan competir, que por ahora son la presidencia y los diputados por algunos distritos.
