El congreso le otorgó la confianza al actual jefe de Estado con 179 votos a favor y 171 en contra.
No hubo sorpresas. El líder socialista logra cumplir el guion trazado por el entramado de pactos tejidos por los suyos durante los últimos 43 días. Los 179 síes de ocho grupos parlamentarios diferentes otorgan la presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez, a pesar de que Junts hizo tambalear la investidura a última hora de ayer, cuando su portavoz -Miriam Nogueras- afeó la defensa que el secretario general del PSOE hizo de la amnistía, perfilada durante días con Carles Puigdemont en Bruselas.
«Queda otorgada la confianza al candidato don Pedro Sánchez Pérez-Castejón, lo cual comunicaré a Su Majestad el Rey para que sea nombrado presidente del Gobierno», ha decretado la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, antes del estallido de aplausos que ha envuelto a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. El socialista abre ahora una legislatura que le demandará mucho. Deberá seguir negociando pleno a pleno cada una de las iniciativas que Moncloa traslade al Congreso de los Diputados, y defendiendo todos los compromisos adquiridos que esperan en un complejo calendario parlamentario, cuya primera cita la marca la aprobación de los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE). También el rompecabezas que supone la ley de amnistía -registrada el pasado martes- y que ERC y Junts exigen aprobar en el corto plazo. No será fácil. El Partido Popular -con mayoría absoluta en el Senado- promete forzar el reglamento de la Cámara Alta para frenar su trámite.
El jefe del Ejecutivo deberá hacer malabares en muchos otros asuntos. Con uno de los mapas autonómicos más fracturados de las últimas décadas, Sánchez debe abordar una reforma de la financiación, marcada por la asunción de parte de la deuda que las CCAA mantienen con el Estado. Además una reforma fiscal, que debe contar con el aval de la Comisión Europea, pero también con el favor de los partidos políticos que deben aprobar el texto en el Congreso. El líder del PSOE dio ayer algunas pistas. «Los ricos, lo siento, tienen que pagar más que el resto, y mientras nosotros gobernemos van a tener que pagar más que el resto», dijo Sánchez, anticipando una mayor presión fiscal sobre las rentas más altas. Será una de las fuentes de ingresos con las que el socialista tratará de equilibrar las cuentas, descompensadas por la prórroga de varias de las medidas anticrisis. Una de ellas, la rebaja del IVA de los alimentos hasta junio de 2024, restó 1.300 millones de euros a la recaudación durante sus nueve primeros meses de vida.
Fuente: ElEconomistaEs
