El ex titular de INTI dialogó con UrbanaBA y se refirió a las problemáticas del precio de los alimentos. Cuestionó la Ley de Góndolas y presentó el proyecto “Todos Comen”, para acceder a productos de elaboración de todo el país a menor costo y de productores independientes.
Enrique Martínez, ex titular de INTI, dialogó con UrbanaBA y se refirió a la problemática del precio de los alimentos. Planteó que se debe reorganizar toda la cadena de distribución y acceso a los consumidores. Y presentó el proyecto “Todos Comen”, que permite comprar productos de elaboración de todo el país a precios competitivos.
¿Cuál es su mirada sobre la manera en la que los alimentos llegan a las góndolas?
Buena parte de los procesos económicos en Argentina se han ido concentrando. En algunos casos favorecido desde el gobierno. Y en casos en los que hubo gobiernos populares con un avance inercial fruto de que el poder económico y los vínculos internacionales, y cosas fuera de control, facilitan más y más la concentración. Estas décadas y las que vengan son tiempos de concentración económica. Los alimentos deberían ser considerados como un servicio a la población. Comer es una condición de subsistencia elemental. Todo lo que sea una cadena de valor en los alimentos debe ser pensado como un servicio, de producción cercana al lugar de consumo. Esas cosas no se piensan y todo el tiempo negociamos con los ganadores del sistema, que concentraron la economía, y discutimos para que no nos aprieten demasiado el cinto o que saquen algún corte de carne más barato que otro.
Es lo que se plantea hoy…
Y tienen siempre ellos el poder de decisión. Nosotros tenemos una serie de propuestas en nuestra organización civil, que piensa sobre estos temas hace años. La producción mirada desde la necesidad social cambia totalmente el enfoque. Un pueblo cualquiera, que invierta la situación, rodeado de tierra, tendría una respuesta bastante positiva en lugar de pensar como lo hacen actualmente, buscando la harina al por mayor o un matarife que no los estafe.
¿En qué momento de la cadena se forman los precios?
Es complejo y diferente en cada sector. Es diferente la verdura y el aceite. Hay multitud de pequeños productores de hortalizas y frutas, que concurren a mercados de concentración y muchos incluso han sido intermediados previamente porque alguien les compró en chacra. Allí concurren otros miles de comerciantes pequeños. Hay cada vez más verdulerías y menos consumidores por verdulería, y más necesidad de aumentar el margen de ganancia de la verdulería. Los márgenes en el último eslabón son enormes, que justifican buena parte de la inflación. Debajo de la verdulería en la cadena de valor aparecen los verduleros mayoristas, o los hipermercados, que compran en chacra y poner un margen superior al verdulero. La justificación de toda la inflación es un sistema de comercialización absurdo donde el productor no tiene nada que ver con el precio final. La única solución es construir espacios como los que propusimos varias veces, con mercados populares municipales, donde el productor tiene una cadena corta sin necesidad de ir al mercado.
¿Las ferias municipales de la Ciudad de Buenos Aires son un buen ejemplo?
No, porque no hay ningún productor que venda en las ferias. Los feriantes son comerciantes intermediarios. Compraron lo más barato posible en el Mercado Central y venden ahí. No hay ni un solo productor. No es el ejemplo adecuado.
¿Qué pasa con la Ley de Góndolas?
Obliga al ganador del sistema, el hipermercado, a compartir su góndola con otras empresas. Que son otras grandes empresas. Sobre todo supermercados mayoristas que intentan tener presencia. Es una pelea entre grandes. La Ley preserva un 5% a producciones pequeñas, que se supone debería estar ocupado, y hoy con la ley en vigencia no hay ni un solo producto de agricultura familiar o producción pequeña. Y eso es porque las condiciones que pone el hipermercado no están contempladas en la Ley de Góndolas. No es un tema de resolución a través de un reglamento. La única solución es que el espacio de venta aglutine a pequeños productores y que no sea controlado por el hipermercado. Desde que apareció nosotros dijimos que la Ley de Góndolas era una estupidez. Un engañapichanga. Esa pelea entre hipermercados y supermercados se puede dirimir de otra manera.
Las organizaciones sociales tienen sus cooperativas, que pueden aportar una solución si entran con sus productos. Pero usted dijo que las cooperativas también le venden a los intermediarios y encarecen el precio final.
La presidencia del Mercado Central la ejerce el líder de la Unión de Trabajadores de la Tierra, una de las organizaciones más grandes. Sin embargo esa organización no ha podido coordinar los mercados populares, solo algún mercado mayorista donde los comerciantes llevan el producto con los márgenes habituales. Son un oferente más del sistema. Si no se modifica toda la cadena de valor, no se cambia nada.

¿Qué es “Todos Comen”?
Iniciamos hace siete años intentos para construir una cadena corta, y acercar a los productores con los consumidores. Hicimos acuerdos con organizaciones sociales y políticas, para que productores pequeños puedan ofrecer sus productos. Aún así la intermediación era larga, cara, el transporte complejo, y los márgenes no se modificaban demasiado al comercio minorista de proximidad. Hace pocos meses decidimos dar el salto cualitativo y armamos un portal de comercio electrónico, con un convenio con una empresa que hace distribución de paquetería y comercio electrónico. Nunca habían distribuido alimentos secos. Todos los productos de almacén los podemos distribuir. Establecimos un mecanismo, con compensación interna de fletes y tenemos un portal que ofrece al mismo precio 200 productos desde Jujuy y hasta Comodoro Rivadavia, excluyendo solo Tierra del Fuego. Nadie ofrece esas cosas, con la vocación de que los precios sean comparables a los productos de un comercio de proximidad o supermercado. Muchas veces ganamos con los precios. Es un sistema donde la gente pide, y en tres días lo recibe en su casa. El portal se llama Tod@sComen y la dirección es todoscomen.produccionpopular.org.ar.
Cualquier en todo el país puede comprar los productos. ¿Tienen algún vínculo con los Municipios o Consejos Escolares?
Hemos hecho alguna incursión, pero nos fue de bien para abajo. Hay una complejidad para las compras en los Municipios, con gente en el medio. No hay connivencia pero es difícil que los Municipios se saquen de encima el sistema que abastece inercialmente.
Conocemos solo a las grandes marcas, pero ustedes dan garantía de estas marcas desconocidas.
La mayoría son desconocidas. Pero hay algo valorable, con productos ausentes en supermercados. No hay alfajores santafesinos o mermeladas de Chubut para comprar en cualquier lado. Hay muchos productos regionales, de más de 12 provincias. Hicimos un convenio con Tucumán donde nos sugieren proveedores nuevos en cosas como miel monofloral, que es un producto exquisito, de citrus y que nadie conoce.
