Enmarcado en el conflicto con los docentes, y bajo los rumores de que el presidente desistiría de impulsar a su primo como candidato a senador, el partido predominante en Cambiemos llevó a cabo su cónclave. Los protagonistas: Néstor Grindetti, Jorge Macri, Esteban Bullrich y Manuel Mosca, quien criticó a los gremios docentes.
Días después del Consejo Directivo Nacional celebrado en el Club Sirio Libanés de la capital, el PRO llevó a cabo su Consejo Directivo Provincial. Fue este mediodía, en el Club Lanús. Los protagonistas destacados fueron el intendente local, Néstor Grindetti; su par de Vicente López, Jorge Macri; el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Mosca y el ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich.
El encuentro se enmarca en una serie de situaciones puntuales que repercutieron en su desarrollo. En especial dos. El primero involucra a dos de los protagonistas. Se trata de los rumores de que el presidente desistió de ubicar al intendente vicentelopense como el candidato a senador por no levantar en las encuestas, reflotando la precandidatura de Bullrich. El segundo, y quizás el más importante, es el conflicto docente que enfrenta a los gremios y a la administración provincial.
El desarrollo del Consejo fue similar al del viernes. Cierto hermetismo y distensión para dar una imagen de que los recientes sucesos no impactan negativamente en el partido dominante en la coalición de gobierno.
Al finalizar el cónclave, Manuel Mosca, se refirió al extendido conflicto, apuntando a los dirigentes sindicales. Aseguró que le da tristeza que las familias no puedan llevar a sus chicos a la escuela. “Les pedimos a los maestros y profesores que no se dejen engañar por una dirigencia gremial que tiene intereses políticos y una clara identificación partidaria con el gobierno anterior”.
El bolivarense diferencia a los gremialistas de sus representados. Apuntó a estos últimos cuando les aseguró que les dará “la garantía y el compromiso del gobierno de hacer el mayor esfuerzo posible para seguir negociando, pero con los chicos en clases”.
Para Mosca, la voluntad de los maestros está demostrada en la gran cantidad de escuelas abiertas que hay. Puntualizó que “eso habla de las diferencias que hay entre los docentes que tienen buena fe y quieren ir a trabajar y la dirigencia gremial que reclama diálogo, pero hoy rechazaron ir a la reunión que propuso el gobierno y no respetan la conciliación obligatoria”.
Además, agregó que “nadie puede soslayar el marco en el que se realiza esta paritaria, con una provincia completamente fundida y con una gobernadora que está haciendo el máximo esfuerzo financiero para pagar el mejor sueldo posible”. Mosca cerró calificando a este paro de “irracional”, porque deja “a los chicos que van a los comedores de la escuela sin su plato de comida, eso es inaceptable”.
