En un documento de Amnistía Internacional, se relevan violaciones a derechos humanos en 150 países. En Argentina, la violencia y represión policial, la vulnerabilidad y discriminación que padecen las comunidades aborígenes, y el maltrato de los presos en las cárceles son algunas de las observaciones incluidas en el informe. Rafael Barca, presidente de la ONG en Argentina, dialogó con Eduardo Román en la 104.7.
La violencia y la represión de la Policía y las fuerzas de seguridad, el no reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, y las condiciones inhumanas en las cárceles, son las violaciones a los Derechos Humanos Universales que la ONG Amnistía Internacional detectó en nuestro país. El documento se hizo público a 60 años de haber sido adoptada la Declaración Universal de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El “Informe 2008”: El Estado de los Derechos Humanos en el Mundo” alerta sobre incumplimientos en 150 países, en base a distintos acontecimientos que demostraron su violación durante 2007. Algunos datos impactantes señalados por la ONG: “En al menos 81 países, todavía se infringen torturas o malos tratos a las personas, en al menos 54 se las somete a juicios sin las garantías debidas, en al menos 77 no se les permite hablar con libertad”.
Argentina estaría entre esos países en los que, según la ONG, “se infringen torturas y malos tratos”. Es que la situación carcelaria representa uno de los llamados de atención que la ONG hace sobre el país. “Se han detectado: trato inhumano, humillaciones, hacinamiento y hasta torturas”, destacó Rafael Barca en diálogo con Eduardo Román.
También destacó la falta de diálogo que el gobierno nacional tiene con la ONG tras la presentación de estos informes: “Hasta ahora no hemos tenido mucha respuesta, (…)le hemos enviado desde Amnistía distintos informes a la presidenta Cristina Kirchner, sólo recibimos un par de cartas, pero nunca pudimos entrevistamos con ella”
“Cuando el ex presidente Néstor Kirchner dejaba el poder, reconoció que la creación de un plan para revertir la situación penitenciaria había quedado pendiente durante su gestión, pero aclaraba que iba a ser parte del Gobierno de su sucesora, Cristina Fernández… Ya pasaron seis meses desde que ella [Cristina Fernández] se hizo cargo del Ejecutivo y todavía no se hizo mención a esta problemática”, agregó el director de la ONG.
La represión que sufrieron empleados municipales en Santa Cruz el año pasado, mientras se manifestaban por reclamos salariales, y que culminó con doce manifestantes heridos por balas de goma. La muerte de Carlos Fuentealba, el docente neuquino que, en abril de 2007, fue alcanzado por un mortal bote de gas lacrimógeno disparado por un policía durante una protesta. La irrupción violenta de la Policía y guardias armados en comunidades campesinas e indígenas en Santiago del Estero, como parte de un conflicto sobre tierras. La situación de vulnerabilidad y discriminación que sufren las comunidades Tobas, en Chaco. Éstas son sólo algunas historias que la ONG relata en el documento de más de 400 páginas, y que son tomadas como ejemplo para aseverar la preocupante situación de violación de los Derechos Humanos que existe en nuestro país.
Otro grupo que sufre violaciones sistemáticas de sus derechos son las mujeres. “La violencia sobre la mujer y la violencia doméstica son temas que desde Amnistía en la Argentina venimos reclamando y sobre los que aún no hemos tenido respuesta. En noviembre pasado lanzamos un informe sobre la situación de la mujer, incluso de las niñas en las escuelas, y en marzo, le enviamos a la presidenta una carta con 14 recomendaciones para revertir esta situación. Hasta la fecha, no hemos recibido respuesta alguna”, le comentó Barca a Eduardo Román.
Respecto del enjuiciamiento de represores que cometieron violaciones a los derechos de lesa humanidad, Barca destacó que, a pesar de algunos avances, aún existe impunidad por delitos cometidos hace 30 años. Y señaló las violaciones actuales a derechos económicos, sociales y culturales que suceden en el país. “La gran cantidad de pobres y de personas que no tienen acceso a la salud, a la educación, al agua potable… Estos son derechos humanos que todavía no alcanzan a todos”, advirtió Barca en la 104.7.
A nivel mundial, las tendencias de violación a los Derechos Humanos están relacionadas con: grupos armados y fuerzas gubernamentales que utilizan impunemente a la población civil como objetivo; la violencia omnipresente contra las mujeres; el fomento de la tortura y los malos tratos como métodos aceptables de obtención de información; la represión de la disidencia y el ataque a periodistas y activistas; y la carencia de protección a los refugiados, migrantes y solicitantes de asilo.
“Desde los atentados contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, se empezó a rescatar el discurso de que hay que torturar a unos pocos para beneficiar al resto de la población. El discurso era atacar al terrorismo, torturando a los de Al Qaeda” afirmó. Y explicó que es ese mismo razonamiento el que permite que haya tratos inhumanos en las cárceles: “Se vende una idea de que cuanto más se violen los derechos de algunos, en este casos ‘los malos’, más están protegidos los derechos de ‘los buenos’. Pero nos tenemos que dar cuenta que con esas violaciones, se pone a toda la sociedad en peligro”, reflexionó el director ejecutivo de Amnistía en la Argentina en diálogo con Eduardo Román.
