El líder del Frente Renovador visitará este mes el país del norte ante la inminencia de un nuevo año electoral. También visitará universidades y empresas en Sillicon Valley.
Sergio Massa, decidió tomar clases de pitching en los Estados Unidos en el marco de su proyecto presidencial.
El líder del Frente Renovador viajará a Miami en la tercera semana julio para comenzar su entrenamiento en una de las universidades de la Florida. Su plan es llegar al 2019 con una propuesta clara y de impacto en una coyuntura que imagina aún más compleja que la actual.
El curso, ligado al marketing político, es apenas un mojón en el recorrido de Massa por Norteamérica. En agosto tiene en agenda un paso por la Universidad de Singularity, que se encuentra en el centro de Sillicon Valley, California, dentro de las instalaciones de la NASA.
En abril el ex diputado ya había disertado sobre propuestas de competitividad en la Universidad de Chicago, en el estado de Illinois, en el ciclo de posgrado de Masters Argentina. Y en julio hará una capacitación en desarrollo y trabajo en América latina en la Universidad Rice, de Houston, Texas, donde los académicos son reconocidos por sus investigaciones en nanotecnología.
A fines del año pasado se convirtió en una suerte de representante para la región de Giuliani Security & Safety, la consultora que el ex alcalde de Nueva York e impulsor de la «tolerancia cero», Rudolph Giuliani, montó tras su retiro en el cargo.
De hecho también tiene en agenda un inminente viaje a la Gran Manzana para atender sus obligaciones en materia de asesoramiento en seguridad y prevención, y de paso concertar una serie de encuentros vinculados a su proyecto presidencial.
Mucho antes de su raid por los Estados Unidos tomó cursos y estableció contactos políticos en China, Israel y Francia. Dice que sus viajes son el resultante de una severa autocrítica, y también de una certeza que sólo confiesa muy en la intimidad: que no debió presentarse de candidato a presidente en el 2015.
Las distintas postales del ex intendente de Tigre en el exterior, sobre todo con jóvenes emprendedores, buscan un golpe de efecto en el electorado. La idea es mostrarse como «lo nuevo» frente a «lo viejo», alistando en esta última etiqueta tanto a Cristina Kirchner como a Mauricio Macri.
Ya no se trata, en la lógica publicitaria de Massa, de romper con «la ancha avenida del medio» la polarización entre macrismo y kirchnerismo, sino de exhibir el contraste de su propuesta, en la que acentúa el tridente educación-seguridad-economía, con la de sus rivales, que a su entender fracasaron.
