En el exclusivo encuentro empresario de Bariloche, el ministro de Economía defendió la estrategia oficial y buscó despejar dudas sobre el escenario político y financiero.
El foro empresario que cada año reúne a figuras de peso del mundo corporativo tuvo esta vez un eje claro: el respaldo al programa económico del Gobierno. En ese contexto, Luis Caputo se convirtió en la voz central de la noche y reforzó la idea de continuidad del modelo que impulsa la Casa Rosada.
El encuentro se desarrolló en el hotel Llao Llao, en Bariloche. La convocatoria reunió a empresarios locales y referentes internacionales. El clima interno se mostró alineado con la gestión nacional. No hubo cuestionamientos visibles durante la exposición principal.
El ministro de Economía llegó con un mensaje directo. Repitió conceptos que ya había planteado ante financistas. Buscó disipar inquietudes sobre el futuro político y el impacto en los mercados. En ese marco, lanzó una frase que generó fuerte reacción en el salón: “No hay ningún riesgo Kuka, no hay ninguna posibilidad de que Kicillof sea presidente de la Argentina. Este es el camino”. La definición cerró su intervención y desató aplausos.
El trasfondo de esa afirmación apuntó a una preocupación concreta. El riesgo país se mantuvo en niveles elevados y complicó la colocación de deuda con vencimientos posteriores a 2027. Caputo insistió en que esa tensión cederá con el tiempo.
También defendió la disciplina fiscal. Señaló que el Gobierno no se apartará de esa línea. Planteó que la inflación mostró una trayectoria descendente. Sumó otro dato: desde marzo observó señales de mejora en la industria y la construcción, dos sectores golpeados durante el inicio del ajuste.
El foro mantuvo su perfil reservado. El acceso estuvo limitado a los invitados. La organización aplicó reglas estrictas de confidencialidad. No hubo cobertura de prensa y las actividades se desarrollaron a puertas cerradas.
La agenda incluyó encuentros con diplomáticos y figuras internacionales. Participaron representantes argentinos en el exterior. También formó parte la reina Máxima, quien puso el foco en la educación financiera de los trabajadores. Su intervención remarcó el impacto de la inflación sobre los ingresos.
El evento dejó espacio para exposiciones fuera del mundo económico. Deportistas y referentes culturales ofrecieron charlas. El ajedrecista Faustino Oro se destacó con exhibiciones simultáneas. Su participación captó la atención de los asistentes.
Hubo además paneles sobre innovación. Ejecutivos de empresas tecnológicas analizaron el avance de la inteligencia artificial. Otros invitados expusieron experiencias en mercados globales.
En ese marco, el mensaje político y económico del ministro dominó la escena. Caputo apostó a consolidar confianza en el sector privado y a reforzar la idea de estabilidad hacia adelante, en un momento en el que los mercados todavía muestran señales de cautela.
