En la construcción del frente electoral que estamos organizando desde la Provincia de Buenos Aires, no hay dudas que el peronismo es el gran eje. Con los demás sectores (macrismo y radicalismo) estamos trabajando en construir consensos. La demostración de ello es la figura gravitante de nuestro referente, el Intendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino.
Por Matías Cerdá, Frente de Unidad Peronista - Nueva Generación
En este proceso, algunos intentan confundir a la gente mezclándonos con malicia a otros sectores. La Provincia de Buenos Aires y la Argentina necesitan de un peronismo organizado que ponga límites al avasallamiento institucional que está intentando, y con logros, el Gobierno Nacional, ante la pasividad del Gobiernos Provincial y de muchos intendentes y dirigentes políticos que siguen, de rodillas, en un silencio cómplice, acatando directivas que perjudican a todos los sectores de la sociedad.
Los peronistas de nuestra querida provincia, debemos asumir nuestra responsabilidad, la que en mayor o en menor medida nos cabe a cada uno. Ya que esto permitió que hoy el Partido Justicialista sea una cáscara vacía, un mero instrumento al servicio del poder central y que no cumple con lo que debería ser un partido político moderno. Un ámbito de debate, discusión, búsqueda de consensos y finalmente una herramienta de canalización electoral.
Hoy, quienes levantamos las banderas del peronismo, nos encontramos en el deber de construir acuerdos con otros sectores, fortaleciendo los consensos y respetando diferencias, valorando a los hombres y mujeres de coraje, que no especulan, que se juegan por las propias convicciones y que están dispuestos a deponer sus intereses personales en pos de una construcción amplia que logre llevar a los mejores candidatos a presentarle a la sociedad una propuesta superadora de cara a las trascendentes elecciones legislativas de este 2013, teniendo una mirada puesta en ese 2015 que debe marcar el despegue de la Argentina.
Hemos emprendido un camino complejo, ya que las mezquindades y los egos de algunos muchas veces prevalecen por sobre la grandeza y generosidad de otros. Es un camino de aprendizaje, de ida y vuelta, en donde debemos poner por sobre todas las cosas el interés general, la gente pide un cambio, pero con responsabilidad y para mejorar, no para ser más de lo mismo.
No tengo dudas que el próximo Presidente será peronista.
Junto al Intendente Jesús Cariglino, a quien no le falta coraje y posee una gestión ejemplar para mostrar, trabajamos construyendo esa esperanza, para que el peronismo vuelva a ser ese movimiento transformador que logró hacer un Pueblo feliz y una Argentina grande.
