"Las lágrimas de los muchachos valen más que cualquier palabra", dijo el ex técnico del Rojo en Villa Domínico. "La historia del club no permite un empate en La Bombonera y tampoco una derrota en San Juan", explicó. El DT se desvinculó ayer del club de Avellaneda de común acuerdo con la dirigencia.
Sin drama pero con lágrimas contenidas entre jugadores y cuerpo técnico, Pedro Troglio se despidió esta mañana como técnico de Independiente, tras acordar ayer su salida con dirigentes del conjunto de Avellaneda. "Me llevo el cariño de los jugadores y que no hemos hecho las cosas tan mal, porque hemos revalorizado jugadores jóvenes", explicó.
"El año pasado hicimos 28 puntos y fuimos punteros 14 fechas, pero cuando empatamos en La Bombonera con un hombre más fue una catástrofe, se ganó, todo bien, y ahora al perder con San Martín sentía que se iba a vivir como una catástrofe", fue la síntesis argumental de Troglio sobre su decisión de irse de Independiente, en Sportia, por Tyc Sports.
Troglio fue temprano hasta el predio Santo Domingo, en Villa Domínico junto a su cuerpo de colaboradores, donde juntó a los futbolistas y les explicó lo que sus hasta ayer dirigidos habían conocido por la tarde. El técnico admitió que "uno se quiebra" en esos momentos y más cuando ve que los ojos no son continente suficiente para aguantar las lágrimas de varios de los jugadores.
"Esas lágrimas de los muchachos valen más que cualquier palabra y cuando terminamos de hablar nos dimos cuenta que dejamos algo importante", evaluó Troglio, distendido y sin evidenciar la menor presión.
Cuando le preguntaron si Miguel Angel Santoro es el indicado para afrontar la dirección técnica, respondió: "Dentro de diez fecha hablamos. El indicado nunca sabemos quién es. Nunca hay uno que sirve o que no sirve, dependemos de los factores. A mi me ha ido bien y mal y a técnicos multiganadores les ha ido bien y mal", evaluó.
