La referente local de Encuentro por la Democracia y la Equidad habló de la gestión de Ricardo Ivoskus y su relación con el gobernador Scioli. “Hay concesiones políticas ideológicas casi de clase, en la cual ellos tienen una mirada semejante”, sentenció. Por otro lado, habló del futuro electoral de la fuerza a nivel provincial y en la ciudad de Buenos Aires.
La Noticia Web entrevistó a la concejal mandato cumplido, Graciela Elguer, quien actualmente trabaja para el espacio de Martín Sabbatella, Encuentro por la Democracia y la Equidad, en el armado provincial y distrital, para que la fuerza progresista se convierta en una opción de gobierno en 2011.
En las elecciones de la CTA ustedes apoyan a la Lista 10 de Yasky, y de Alonso aquí en San Martín.
Nosotros estamos no sólo apoyando sino también trabajando. De hecho, Hugo Yasky es miembro de nuestro partido, así que estamos totalmente involucrados.
¿Cuál es la importancia de que este sector obtenga la conducción de la CTA?
La importancia está en que los trabajadores necesitan tener una representatividad que tenga la responsabilidad de construir alternativas económicas, políticas y sociales. La propuesta del otro sector, que responde básicamente a las políticas de “Pino” Solanas, francamente parecen políticas de retroceso. Son políticas capaces de aliarse, por ejemplo, con la mesa de enlace a través de Bussi, que es un miembro de la CTA del sector de De Gennaro. También son capaces de no reconocer ningún paso dado por el pueblo argentino en la lucha por sus derechos. No reconocen como un logro la Asignación Universal. En realidad terminan por no ayudar a construir alternativas positivas para los trabajadores.
Usted recién mencionaba a “Pino” Solanas. En algún momento se habló de un acercamiento con su sector, pero luego se enfrió. ¿Es posible que pueda haber una unión de los espacios progresistas?
No está planteado, excepto que “Pino” Solanas con Proyecto Sur revea profundamente su política, no tanto sus cuestiones programáticas sino sus posturas políticas. Todos queremos ferrocarriles nacionalizados, petróleo en manos argentinas, ley de glaciares. El problema es cuáles son las políticas para poder hacerlo. En este sentido, nosotros con “Pino” Solanas hoy estamos sumamente alejados. Solanas debería rever sus alianzas, con Pinedo, con Bullrich, con sectores irritantes para el campo popular.
San Martín es uno de los distritos más visitados por Scioli en los últimos meses. ¿Qué opina de esta relación entre Ivoskus y el gobernador?
De Ivoskus no me llama la atención las buenas convivencias con quien sea, porque ha convivido con cualquiera sin tener en cuenta ni los más mínimos requisitos ideológicos y políticos. Tuvo buena convivencia con Carrió, ahora con Scioli. Creo profundamente que todas las políticas del intendente son de un oportunismo puro destinado a su permanencia en el cargo. No lo veo como un componente para la construcción de políticas alternativas, renovadoras, inclusivas. El hecho de que Scioli venga mucho a San Martín, daría la impresión que tiene que ver con la necesidad de tener aliados propios en el marco que se mueve en un espacio político que nunca le fue del todo leal y que lo soporta porque tiene caudal de votos. Trata de tener su propia red de aliados, lo hace con elementos económicos que tiene a su disposición. Si hilamos un poco más fino, hay concesiones políticas ideológicas casi de clase, en la cual ellos tienen una mirada semejante. Esto de tratar los pobres no en términos de inclusión sino represivo, el tema de ir a atender algunos negocios sin problemas y algunos diseños de ciudad que no tienen justamente las características de ser populares y de favorecer a las poblaciones que hay que atender, la cuestión del marketing. Si hay coincidencias, van por esos lados.
¿Cómo se va a organizar el EDE para dar pelea electoral en la provincia y los distritos teniendo en cuenta la reforma electoral?
En principio, mirando cómo están hoy las cosas, nosotros vemos que el gobierno de Néstor Kirchner primero, y de Cristina Fernández después, han abierto un camino sumamente diferenciador a políticas previas a ellos dos. Un gobierno que no ha reprimido. Duhalde se tuvo que ir por la represión del Puente Avellaneda. En general las protestas fueron soportadas, hubo niveles de convivencia muy fuertes en relación a eso, y ni hablar de una cantidad de otros temas que se resolvieron o que se encararon y que ningún otro lo había hecho. Además abrieron profundos debates en la sociedad que tienen la importancia de despertar las cuestiones políticas que habían estado adormecidas, no sólo por la dictadura sino también por los 20 años previos de democracia. Me refiero a la asignación universal, a la recuperación del sistema de Reparto para la jubilación, como tantos otros temas que se han puesto en debate. Esto abrió un camino económico, ideológico y político. Nosotros no queremos ser artífices para que este proceso pueda sufrir un revés. Pero también tenemos claro que gran parte del acompañamiento que tienen Néstor y Cristina Kirchner en las provincias tienen que ver mucho con lo “viejo”. Quizás es lo que ellos necesitan tener para llegar, pero nosotros francamente no lo compartimos. No queremos ser parte del dispositivo electoral que arma Kirchner, porque son sumamente corruptos. Nosotros vamos a presentar, desde la candidatura a gobernador hasta el último consejero escolar, alternativas en todos los distritos de la provincia de Buenos Aires.
¿El candidato a gobernador va a ser Sabbatella?
Exacto.
¿Qué puede pasar en la ciudad de Buenos Aires, donde el panorama es distinto?
Hay una historia distinta, entre otras cosas porque Carlos Heller tiene un espacio del peronismo un poco más potable, más plural, más interesante. No es lo mismo Filmus que Scioli. Ahí se está tratando de construir un gran bloque antimacrista que pueda dar una pelea seria en las próximas elecciones. En la Ciudad el enemigo está claro, y hay más posibilidades de que juntando lo que se debe se pueda recuperar la Capital para el progresismo.

