Jorge Macri, Néstor Grindetti, Diego Valenzuela y Julio Garro mueven sus fichas, se expanden fuera de sus secciones, se consolidan en la propia y buscan nuevas adhesiones para su armado con el foco puesto en 2021 y la mirada de soslayo hacia 2023.
Por Franco Pistone
@franpistone_
Lo que se caldeaba silenciosamente y con el cuidado de no aparentar un partidismo hiper-anticipado quedó habilitado y manifiesto con el cambio del último dígito de 2020. Con los dos pies en 2021, año de elecciones intermedias, la dirigencia política arrancó su temporada de verano sin ojotas, con el tablero de TEG arriba de la mesa, las fichas en juego y los dados en la mano.
Aquellos que anhelan la gobernación en 2023 saben que las legislativas son la estación previa –y necesaria– de cara a la disputa por suceder a Axel Kicillof. En Juntos por el Cambio (JxC), al haber tantos pretendientes, los próximos comicios cobran una especial relevancia. En el intendentismo amarillo creen que María Eugenia Vidal es una líder del espacio muy importante “pero no debe ser la única candidata” y quieren plantarse por primera vez como corriente interna favorita.
EL TABLERO, LAS FICHAS, LOS DADOS
Jorge Macri, referente del comunalismo cambiemita, pionero en el conurbano y con derecho de piso asegurado, mantiene una importante hegemonía en una buena porción de la Primera sección y expone su modelo de gestión local como producto for export para el resto de los distritos de las otras siete secciones. Al mismo tiempo, el alcalde de Vicente López sabe que la estructura del PRO de la provincia de Buenos Aires es clave y solidifica su conducción del Grupo Dorrego y el Foro de Intendentes de Juntos por el Cambio.
El primo del ex presidente, no obstante, entiende perfectamente que para llegar a cumplir su histórico sueño de sentarse en el sillón de Dardo Rocha debe conquistar otros lugares del territorio bonaerense. De ahí, su campaña hacia la Cuarta, donde potencia su influencia a través de su estrecha relación con Pablo Petrecca, intendente de Junín. Su delegado del lejano Oeste de la Provincia consiguió recientemente la adhesión de la concejala de Trenque Lauquen, Adriana Velázquez, quien es también la nueva presidenta de la Junta Distrital del PRO.
Grindetti busca consolidarse en la Tercera.
Néstor Grindetti, por su parte, busca consolidarse en la Tercera y lo hace a través de dos caballos de batalla fielmente encolumnados. Uno es Adrián Urreli, su mano derecha y vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires; encargado de diagramar semana a semana el armado del intendente del Sur cual inventario puntilloso de posibles candidatos.
El otro, Diego Kravetz, jefe de Gabinete en Lanús y de pasado kirchnerista, ocupa sus horas intentando sumar cuadros del peronismo disidente que manifiesta preocupación por la avanzada cristinista dentro del Frente de Todos (FdT). Tarea parcialmente cumplida –de la mano del “tío Horacio” (Rodríguez Larreta)– con el acompañamiento de los más de 30 concejales, ex legisladores, funcionarios y dirigentes justicialistas aglutinados en el espacio de extracción peronista “Hacemos”, que se reunieron con el jefe comunal y el jefe de Gobierno porteño la última semana.
Además, vía rosca urreliana, Grindetti logró reunir a los referentes del PRO de su sección electoral. Los temas que se tocaron fueron la eliminación de las PASO, la vuelta a clases y el comienzo del plan de vacunación en el conurbano. La senadora provincial Lorena Petrovich; Alejandro Finocchiaro (La Matanza); Evert Van Tooren (E. Echeverría); Carlos Regazzoni (Alte. Brown); Julian Amendolaggine (Berazategui) y Santiago MacGoey (Cañuelas) –entre otros– manifestaron su apoyo.
“En Juntos por el Cambio no hay halcones ni palomas”, Valenzuela.
Diego Valenzuela, por su parte, juega para el equipo pero también hace la individual. Si bien el apoyo al intendentismo amarillo es contundente, al jefe comunal de Tres de Febrero se le entumeció el párpado de tanto guiño a otros sectores de Juntos por el Cambio. Ostenta una muy buena relación con Larreta, que impulsa como candidato a Diego Santilli en la Provincia. Pero también buscó la foto en su despacho junto a Emilio Monzó y recientemente con Patricia Bullrich. “En Juntos por el Cambio no hay halcones ni palomas”, insinuó junto a la presidenta del PRO.
En la Octava, la misión de Julio Garro es clara: retener el poder local. Un valor que por poco casi pierde en las últimas elecciones y que hoy es fina arena entre sus manos. Su atrincheramiento en Grupo Dorrego es innegable. El objetivo es volver a obtener cuatro de las seis bancas en la Cámara baja provincial. A pesar de tener la ventaja de una oposición local dividida, el intendente busca encolumnar a las diferentes partes de JxC en la ciudad de las diagonales. Carolina Píparo figuraba como una posible sucesora, pero luego de la polémica de año nuevo se espera que busque su reelección en el recinto de Diputados bonaerenses.
Quien tiene todos los boletos para representar al intendentismo es Jorge Macri. Sin embargo, además de las dinámicas internas de Grupo Dorrego, el autoproclamado “gatito” en el último cierre de campaña bonaerense 2019 deberá lidiar con las pretensiones de –en principio– otros cinco dirigentes cambiemitas de diversas procedencias que protagonizarán los play-offs de la carrera hacia la gobernación 2023: Cristian Ritondo, Emilio Monzó, Diego Santilli, Lilita Carrió y Joaquín De La Torre.



