En medio de la suba de casos, el jefe de Gobierno optó por las aulas abiertas presionado por el ala dura de su partido; ahora, habrá regreso de clases virtuales. Patricia Bullrich y Mauricio Macri se obsesionan en «marcarla la cancha»
El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, entró en un callejón sin salida del que sólo saldrá reculando. Es por eso, que anunció la vuelta a la virtualidad en las clases en CABA.
Semanas atrás, Larreta eligió la confrontación y llevó al extrema la tensión con la Casa Rosada, cuando incumplió el DNU de restricciones y se presentó ante la Corte Suprema de Justicia.
Una medida, que en el universo político fue leída más en clave electoralista que una defensa estricta de los valores educativos, sobre todo teniendo en cuanta la constante desinversión por parte de la Ciudad, en la materia. La decisión tomada semanas atrás por Larreta y su equipo, también se explica a partir de la presión constante del ala dura de Juntos por el Cambio, encabezada sobre todo por Patricia Bullrich, que incomoda al jefe de Gobierno y lo obliga a abandonar su perfil de gestor.
En el peor momento de la crisis sanitaria, Larreta debió ceder ante Alberto Fernández y las peticiones del oficialismo nacional, para volver a la virtualidad, si bien serán solo tres días hábiles los perdidos en las aulas, dado que se restituyó el 24 de mayo como feriado puente.
Así las cosas, el jefe de Gobierno continúa haciendo zig zag, y su armado nacional debe esperar en momentos en los que no tiene ordenado el frente interno en la propia CABA, lugar que no le debería ser discutido.
