Después de muchos años de chicanas y rivalidad frente al micrófono, tras haber trabajado juntos en el ciclo televisivo CQC, Andy Kusnetzoff invitó esta mañana a Mario Pergolini a su programa Perros de la calle (UrbanaPlay FM) para celebrar las primeras 2 décadas al aire.
Después de años de chicanas y rivalidad frente al micrófono, tras haber trabajado juntos en el ciclo televisivo CQC, Andy Kusnetzoff invitó a Mario Pergolini a Perros de la calle para celebrar 2 décadas al aire.
Lo cierto es que Kusnetzoff lo reconoció Pergolini como su maestro y hasta su mentor de alguna manera. El primero fue notero estrella de Caiga Quien Caiga (en Telefe, por aquel entonces), conducido por el segundo. Y luego fue su productor radial. Pero llegó un momento en que el alumno quiso volar con alas propias y dejar despegarse del maestro.
Claro que pasaron por muchos temas como el fútbol o las respectivas terapias psicológicas hablando uno del otro, pero Mario Pergolini fue claro en admitir que en su momento no quería que Andy se lanzase como conductor radial. «Lo que más me daba por las pelotas era que íbamos a competir y yo me conocía cómo era compitiendo», aseguró el ex La tv ataca. Al tiempo que Andy le recordó sus palabras: «Me dijiste… yo me conozco y voy querer terminar haciéndote mierd…»… a lo que Pergolini retrucó ácido «Y lo loco es que lo logré… pero pasaron muchas cosas».
Así, en medio de la extensa charla, Mario Pergolini aseguró ya no ser lo competitivo que era hace dos décadas atrás, disparando «Yo en otras circunstancias no hubiera venido acá…».
En tanto, el ex vice presidente de Boca también contó por qué nunca fue y nunca aceptará la invitación de su ex notero para ir a PH, Podemos hablar (Telefe). «Para mí es muy raro… qué me voy a sentar a hablar con cuatro personas que no conozco, solo porque son famosas. Me es muy difícil estar en mesas de Mirtha o ese tipo de cosas», se justificó Pergolini.
Fue en ese momento cuando el conductor de Perros de la calle le recriminó que fue un montón de veces a lo de Mirtha, y que incluso él lo acompañó. «Pero siempre fuimos nosotros solos, sin otra gente…».
