Con iniciativas en ambas cámaras, el abadismo busca reformar la Constitución para otorgar mayor independencia a los municipios.
La Unión Cívica Radical (UCR) reactivó en la Legislatura bonaerense la discusión por la autonomía municipal, un reclamo histórico de los intendentes del partido. A través de proyectos presentados por la senadora, Nerina Neumann, y el diputado, Diego Garciarena, el espacio interno que responde a Maximiliano Abad puso en marcha una estrategia para modificar la Constitución provincial.
En la Cámara alta, Neumann propuso reformar los artículos 190° al 199° del Régimen Municipal con el objetivo de establecer un nuevo esquema que amplíe las facultades de los distritos. En ese marco, recordó que «desde el año 1983, con el inicio del período democrático, se reclama el reconocimiento de la autonomía plena de nuestros municipios».
La iniciativa contempla redefinir aspectos clave como la estructura del municipio, sus competencias, recursos, organización territorial y funcionamiento institucional. Según la legisladora, el proyecto apunta a consolidar una «autonomía política administrativa, económica, financiera e institucional» para las comunas, además de reconocerlas como «fenómenos sociales e históricos».
El debate, explicó Neumann, recobró fuerza tras la pandemia de 2020, cuando los gobiernos locales asumieron un rol central en distintas áreas. «Esto volvió a traer a la escena pública el debate de la autonomía municipal», sostuvo al fundamentar su propuesta.

Asimismo, el abadismo también avanzó en Diputados. Allí, Garciarena reflotó un proyecto impulsado por Abad en 2020 que propone convocar a una Convención Reformadora para modificar los artículos 190° a 197° de la Constitución bonaerense. A diferencia del texto del Senado, esta iniciativa no detalla el contenido del nuevo régimen, sino que delega su redacción en los convencionales.
En aquel proyecto original, Abad había argumentado: «Los tiempos actuales exigen mayor poder de decisión de los gobiernos municipales, como así también mayor responsabilidad de gestión. Los controles han de ser ejercidos ya no desde la ciudad capital de la provincia, sino desde el seno mismo de los municipios, con conocimiento del territorio donde se adoptan las decisiones”.
