Mientras La Libertad Avanza mantiene firme su objetivo de avanzar contra las PASO, dentro del macrismo comienzan a delinearse tres alternativas: acompañar la propuesta libertaria y suprimir el sistema, transformarlo en un esquema optativo o conservarlo únicamente para elecciones ejecutivas con el fin de evitar la dispersión de candidaturas
En medio de un calendario sin elecciones nacionales, La Libertad Avanza vuelve a reactivar uno de los ejes que marcó su campaña: la eliminación de las PASO. Aunque la intención está sobre la mesa, el debate recién comienza y todavía no hay definiciones cerradas, ni siquiera dentro de su principal aliado, el PRO, que atraviesa diferencias internas sobre cómo posicionarse frente a la iniciativa impulsada por Javier Milei.
La discusión se da en un contexto particular. Durante 2025, las primarias fueron suspendidas para los comicios legislativos, lo que obligó a las fuerzas políticas a negociar sus listas hasta último momento, sin una instancia abierta que ordenara las candidaturas. Ese escenario dejó resultados dispares: en algunos distritos, el acuerdo entre libertarios y macristas prosperó, mientras que en otros la falta de consenso derivó en enfrentamientos directos en las urnas. Pensando en futuras elecciones ejecutivas, la ausencia de una herramienta para dirimir liderazgos anticipa un panorama complejo.
Dentro del PRO conviven miradas distintas y se espera que en los próximos días logren unificar criterios en el Congreso. En ese marco, el titular de la Asamblea partidaria y diputado nacional, Martín Yeza, sostuvo en diálogo con Infobae que históricamente hubo acuerdo en el espacio para eliminar las PASO en elecciones legislativas, donde el sistema permite combinar candidatos en listas y el método D’Hondt asegura la representación proporcional. Sin embargo, aclaró que esa lógica no se traslada de la misma manera a las elecciones ejecutivas.
En el bloque encabezado por Cristian Ritondo admiten que todavía no hay una postura definitiva, en parte porque el proyecto oficial aún no fue presentado formalmente. Aun así, reconocen que “se está definiendo una postura en conjunto”. Una situación similar se replica en el Senado, donde el debate también permanece en pausa a la espera del texto. No obstante, el referente del armado partidario, Martín Goerling, adelantó algunos lineamientos. Señaló que no existe consenso para eliminar las PASO, aunque se mostró proclive a que “no sean obligatorias para el que no compite”, retomando una propuesta que en su momento impulsó María Eugenia Vidal para reconvertir el sistema en una PAS sin obligatoriedad.
Cerca de Mauricio Macri analizan alternativas intermedias. Una de las opciones que gana terreno es conservar las primarias únicamente para cargos ejecutivos, donde la definición de candidaturas individuales dentro de las coaliciones resulta más sensible. Bajo esta lógica, las internas abiertas permitirían evitar la dispersión del voto y otorgar mayor legitimidad a los postulantes.
Así, el escenario actual presenta tres posibles caminos: eliminar completamente el sistema, como promueve el Gobierno, dejando la definición de candidaturas en manos de las estructuras partidarias o forzando listas separadas; avanzar hacia un esquema optativo, retomando la idea de una PAS sin obligatoriedad; o bien mantener las primarias exclusivamente para cargos ejecutivos, como mecanismo de ordenamiento dentro de las alianzas políticas.
