Un documento que empezó a circular en los despachos de los principales referentes del PRO bonaerense intenta dar respuesta al traspié de La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones de la provincia de Buenos Aires. El frente cayó por casi 15 puntos frente al peronismo unificado en Fuerza Patria, un resultado que sorprendió a todos los armadores políticos.
El análisis, elaborado por el Centro de Investigación para la Calidad Democrática (CICaD), muestra que la sociedad entre LLA y el PRO no logró retener el caudal que había alcanzado en 2021, sobre todo en el conurbano bonaerense, la zona de mayor peso electoral. El gráfico del informe refleja con círculos rojos las pérdidas de votos en distritos clave como General Pueyrredón, La Matanza, La Plata, Lomas de Zamora, Lanús, Tres de Febrero, Quilmes y San Miguel. Las mejoras registradas en lugares como Presidente Perón, San Nicolás, Chivilcoy, Balcarce, Azul, Necochea y General Villegas resultaron menores y no alcanzaron para revertir la tendencia.
Un referente nacional del PRO reconoció con tono sombrío: “No se logró convocar a nuestro electorado”, declaró. Incluso en distritos donde la alianza ganó con amplitud, la pérdida de votos respecto a 2021 quedó en evidencia.
En Vicente López, la intendenta Soledad Martínez, vicepresidenta del PRO, logró imponerse con más del 55% de los votos y marcó la mayor diferencia con el kirchnerismo en toda la provincia. Sin embargo, el resultado fue menor en comparación con los más de 20.000 sufragios adicionales que había conseguido el espacio en las legislativas de 2021, cuando compitieron Juntos y Avanza Libertad, lista encabezada entonces por José Luis Espert.
En San Isidro, el intendente Ramón Lanús revalidó su liderazgo y la boleta violeta superó a Fuerza Patria por 48,78% contra 23,93%. Aun así, se verificó un retroceso en los números. Algo similar ocurrió en General Pueyrredón, donde pese a ganar por casi 20 puntos, el oficialismo esperaba una ventaja aún mayor debido a la figura del intendente Guillermo Montenegro, que encabezó la lista de senadores provinciales por la Quinta Sección. Allí se registró la mayor pérdida del PRO: más de 40.000 votos menos.
Un dirigente del partido en la Quinta lo defendió: “En Mar del Plata ganamos muy bien. Entre pasos y generales, es la séptima elección consecutiva que Guillermo gana. Además, ganamos todo lo que irradia, Villa Gesell, Pinamar, Tandil, Balcarce, Miramar, todo salvo Mar Chiquita, que es la recontra peronista. Metimos el 26% de los concejales, no tendría lógica que alguien nos reclame algo a nosotros. Hicimos campaña, fiscalizamos”, afirmó.
El informe también subraya que la abstención electoral y la dispersión del voto opositor fueron factores decisivos. El caudal no peronista se dividió entre la alianza LLA/PRO y otras propuestas como Somos Buenos Aires, Hechos y Potencia, que en 2021 se habían encolumnado detrás de una misma oferta.
El consultor y analista político Facundo Cruz, codirector del CICaD, explicó: “La elección no se pierde el domingo, la elección se pierde en el cierre. Con el diario del lunes es fácil decirlo, pero dejaron escaparse actores que de repente aparecieron tentadores para una porción de la ciudadanía en lugares estratégicos que te iban a compensar los resultados de la primera y la tercera sección electoral”.
El peronismo, por su parte, también sufrió retrocesos. En La Matanza, perdió alrededor de 40.000 votos en comparación con 2021. Sin embargo, según Cruz, “En esta elección el peronismo sostuvo su piso. Hay lugares donde perdió votos totales respecto a 2021, pero sacó más por porcentaje. Eso quiere decir que sus rivales no crecieron en votos, al mismo tiempo que mermó la participación electoral”.
Sobre la foto general del domingo, agregó: “Una parte se quedó en su casa, otra parte votó otra opción y otra parte se fue para LLA, porque tuviste esos tres carriles para el voto no peronista. Eso después, a nivel agregado, te da ese resultado de catorce puntos. Y, por otro lado, secciones donde generalmente el peronismo no gana, como la Segunda, con lo que hizo le alcanzó para ganar”.
El panorama en los municipios del PRO
Según los datos publicados, en Puán (Sexta Sección), con 14.000 electores, LLA ganó con 43,73% frente al 21,44% de Fuerza Patria, con una ventaja neta de 1.809 votos. El intendente local, Diego Reyes, se alineó en esta elección con Potencia.
En Pinamar, la lista violeta sacó 51% contra 31,5%, con una diferencia de 3.309 votos en un padrón de 37.000 electores. El municipio está bajo la conducción de Juan Manuel Ibarguren.
En Coronel Pringles, también de la Sexta Sección, la ventaja fue de 18,6 puntos: Lisandro Matzkin, jefe comunal, logró que LLA se quede con el 47,17% contra el 28,6% del peronismo, lo que representó 2.117 votos de diferencia.
En General Villegas, distrito de 26.000 electores gobernado por Gilberto Alegre (que en esta elección apoyó a Somos Buenos Aires), LLA ganó por casi 16 puntos.
Otros resultados fueron más ajustados. En Campana, con Sebastián Abella, el frente se impuso por apenas un punto. En Lobos, bajo la gestión de Jorge Etcheverry, la boleta violeta cayó por dos. En San Antonio de Areco, con Francisco Ratto, lograron más de cinco puntos de ventaja. En cambio, en Junín, el intendente Pablo Petrecca se presentó con Somos Buenos Aires y quedó segundo a seis puntos del peronismo. En Pergamino, el jefe comunal Javier Martínez, alineado con Hechos, perdió por tres.
Finalmente, en Zárate, gobernado por Marcelo Matzkin, la lista violeta fue derrotada por casi 10 puntos, mientras que en Nueve de Julio, aunque ganó LLA, la intendenta del PRO, María José Gentile, se jugó por Somos Buenos Aires, que terminó cuarta.
