Los jefes comunales buscan que su trabajo territorial no ceda espacio en el armado electoral para las elecciones de medio término, y ejecutivas.
El PRO de la provincia de Buenos Aires, está ebullición. Mientras los datos de la economía y la pandemia continúan en el centro de las preocupaciones, los movimientos en la oposición se multiplican para avanzar en el diseño del armado hacia el 2021, y las elecciones ejecutivas.
En ese marco, y con el Grupo Dorrego buscando marcar el territorio, el desembarco de Diego Santilli en la provincia abroqueló aún más a los jefes comunales que buscan ungir el candidato el candidato a sentarse en la Gobernación.
Con Jorge Macri a la cabeza, el jueves pasado, hubo una reunión entre el primo del expresidente y el vicejefe de Gobierno porteño. La actividad fue pública, y en ella se repasaron cuestiones de Seguridad. Sin embargo, fue todo un gesto el hecho de que a ambos dirigentes se los haya visto juntos justo en momentos en los que hay tironeos, y para colmo, la exgobernadora María Eugenia Vidal deshoja la margarita respecto de su futuro político.
Macri y Santilli pudieron conversar respecto del futuro electoral, aunque las definiciones asomarán recién el año próximo.
Santilli juega claramente con el aval de Horacio Rodríguez Larreta y en sus especulaciones podría estar el hecho de que los intendentes no aceptarán el fin de las reelecciones sin al menos dar pelea. Por ahora, los jefes comunales no asoman la cabeza con dicho tema, aunque en la provincia es vox populi.
Si bien la decisión fue adoptada en abril, parte de los movimientos de los intendentes y que señala un norte, es el hecho de que el PRO a nivel bonaerense, cuyo jefe es Macri (Jorge), haya designado dos nuevos apoderados: César Torres, quien responde a Macri y Sergio Iacovino, titular del HCD de Tres de Febrero y hombre de Diego Valenzuela.
En el entorno de los intendentes insisten que con la vocación es que en 2021 y 2023, la «superestructura» no pase por encima del trabajo que se viene realizando en el territorio, y que el desarrollo de los jefes comunales se vea reflejado también en la orgánica partidaria.
En tanto la jugada de Santilli en la provincia podría ser jugar en 2021, como para instalar su nombre hacia las ejecutivas del 2023. Aunque la experiencia muestra que el escenario presidencial suele imponerse en la lógica electiva. Ni Vidal ni Axel Kicillof habían competido con anterioridad en territorio porteño, y ambos terminaron en el sillón de Dardo Rocha.
Un dato adicional: el intendentes de Vicente López buscó ser el candidato de Cambiemos en 2017 a la senaduría por la provincia. Finalmente fue Esteban Bullrich, en buena medida por la presión de Elisa Carrió. En el 2023, la provincia de Buenos Aires volverá a banca en la Cámara Alta, un premio para nada despreciable a la hora de distribuir las fichas.
